Era la tercera edición de los #Juegos Olímpicos modernos y la primera vez que los mismos salían del continente Europeo, cabe recordar que los anteriores habían sido en Atenas (1896) y París (1900). En Saint Luis, de la misma forma que se hiciera en París, las olimpiadas se organizaron a la par que la llamada ‘Exposición Internacional’. En la cual se exponían los últimos avances de ciencia, tecnología e industria a nivel internacional.

La coyuntura de ambos eventos fue aprovechada por  organizar, unos días antes del inicio de los Juegos Olímpicos, una jornada especial denominada “Jornadas Antropológicas”, en las cuales participaron en diferentes eventos deportivos diferentes pueblos indígenas de todo el mundo.

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En la base fue esencialmente lo mismo que ahora se replicó en Brasil, pero el trasfondo era totalmente diferente.

Estas competencias fueron ideadas por el doctor W.J. McGee, presidente de las American Anthropological Association; en colaboración con Jorhn E. Sullivan, secretario de la Union de Atletas Aficionados de Estados Unidos. El motivo de ambos personajes para organizar este evento era comprobar que eran falsos los rumores, surgidos en diversas publicaciones sobre antropología a inicios del siglo XX, según los cuales muchos de estos pueblos “salvajes” poseían capacidades atléticas superiores. Se buscaba pues, en esencia, demostrar la superioridad atlética de la raza aria para de esta forma preservar la ‘integridad’  de los Juegos Olímpicos.    

Las competencias estaban destinadas también en convertirse en un espectáculo para el público local, de raza blanca en su mayoría.

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Se llevaron a cabo durante dos días, 12 y 13 de agosto de 1904, mientras aún se desarrollaban los Juegos Olímpicos ‘oficiales’. El primer día se realizó una prueba de velocidad, en la cual corrieron 100 yardas en seis diferentes ‘heats’, cada uno según el origen de las diferentes etnias: África, Filipinas, Japón, Patagonia, México y Estados Unidos. Por parte de México compitieron personas pertenecientes a los Cucapá, un pueblo que vive en la frontera de Baja California y habita también en algunas zonas del territorio estadounidense.         

Esta primera prueba fue ganada por George Ments, de la tribu Siux, de Norteamérica, con un tiempo de 11.8; un cronometro que desde entonces podría ser superado por cualquier niño ganador de un evento deportivo escolar. El mejor tiempo entre los Cucapá  fue de 13.0.

Al siguiente día se realizaron otras pruebas que fueron consideradas por los organizadores, más propias para los concursantes: escalada, lanzamiento de jabalina y tiro con arco. Pero los resultados fueron igualmente contrastantes, los participantes estaban muy lejos de las marcas y record comunes de los atletas convencionales.

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Estas ideas sirvieron para justificar la idea de que la raza blanca era por naturaleza superior a las demás tribus, pues aunque esta pudieran en apariencia poseer más fuerza, no tenían la capacidad intelectual para usarla de forma adecuada en una prueba olímpica.

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