Sin importar que la transmisión del juego por el campeonato del torneo de apertura 2015, estaba siendo vista por millones mexicanos, la efusividad del encuentro y su triunfo, dieron lugar a una demostración de afecto muy singular.

El partido de vuelta entre Tigres y Pumas en donde el primero se llevó el triunfo con una marcador de 4 a 2 en serie de penales, fue el marco ideal para que los jugadores de Tigres demostraran su afecto y beneplácito por el triunfo obtenido.

Después de un juego vibrante y emotivo, en donde hasta los locutores de la televisora oficial se notaban exagerados en cada uno de sus comentarios, el triunfo de los Tigres se vistió de diferentes formas expresivas de alegría.

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Demostraciones exageradas por parte de los jugadores al haber obtenido el triunfo como fueron gritos ante las cámaras, llantos y abrazos, marcaron la expresión de un triunfo que estuvo a punto de no poder ser realidad ya que el equipo Pumas, nunca dejo de sacar la garra como todo buen equipo universitario.

Dentro de este marco de celebraciones excesivas se dio una demostración afectiva muy especial enmarcada por un beso en la boca, digno de las mejores telenovelas o películas románticas de Hollywood entre los futbolistas Nahuel Guzmán e Israel Jiménez.

Ambos jugadores fueron fundamentales en el triunfo del Tigres, por lo que ante millones de telespectadores que disfrutaban el partido en ese momento, el beso de la emoción no se hizo esperar.

El trabajo constante en equipo y la emoción de los triunfos, siempre generan reacciones inciertas y afectivas que suelen llamar la atención.

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Cada jugador celebró a su muy peculiar estilo, sin embargo hay demostraciones que más que parecer efectos de la alegría, demuestran una relación permanente de afectividad.

Tigres consiguió su cuarto título con enorme esfuerzo ante un Pumas que nunca dejo de luchar, hasta el último penal tirado.

Un torneo más que concluye con dos dignos equipos que demostraron el porqué llegaron hasta esta final.

La técnica depurada, juego equilibrado, cordura, respeto por la afición, coraje y sed de triunfo que demostraron ambos equipos, nos hicieron gozar minuto a minuto, una gran final que será recordada por mucho tiempo por la emoción, el beso entre ambos jugadores y la exageración de los comentaristas de televisión. Ojalá y en un futuro, le bajaran tantito a tanta exageración. #Futbol #Deportes Ciudad de México #México