La sombra del dopaje en el #Atletismo está hoy sobre la Federación Internacional del deporte (IAAF por su sigla en inglés). Esto no es algo nuevo, pues las sospechas sobre las disciplinas atléticas se han dado desde que existe la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por su sigla en inglés).

De acuerdo con una revisión hecha a los archivos estadísticos de los laboratorios de la WADA, el atletismo es el segundo deporte más controlado a nivel mundial, sólo por detrás del futbol (tomando en cuenta sólo las disciplinas olímpicas). En promedio, del 2003, año en que fue fundado el órgano rector de dopaje internacional, se han realizado anualmente 23,617 controles antidoping a disciplinas atléticas, mientras que en balompié la suma asciende a los 27,929 test anuales.

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El atletismo tiene un índice mayor de resultados adversos que el futbol pues en promedio, arroja 253.2 positivos por año; mientras que en el futbol sólo se encuentran unos 206.25 controles en los que se detecta alguna sustancia prohibida.

Tan sólo en el 2014, último año en el que la WADA ha hecho público su reporte, se realizaron 25,830 controles antidopaje, de los cuales el uno por ciento mostró algún resultado adverso. Lo preocupante es que los niveles de test positivos no han logrado disminuir considerablemente en los últimos cinco años.

Por ejemplo, mientras el ciclismo –el tercer deporte más controlado del mundo- ha logrado ir disminuyendo sus resultados adversos, el atletismo no ha tenido la misma eficacia en el control del dopaje.

Tras el escándalo de Lance Armstrong, quien aceptó que los siete títulos del tour de Francia los ganó con la ayuda de sustancias prohibidas, la Unión Ciclista Internacional (UCI) parece haber puesto más rigor en sus políticas antidopaje, y mientras en el 2011, los resultados adversos eran de 1.68% (232 positivos de 20,624 controles); en el 2014 la cifra bajó a 1% (221 adversos de 2271 controles).

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En contraparte, en el atletismo la tendencia ha sido a la inversa. Mientras en el 2011, el .98% de las pruebas eran adversas (234 de 23,799 controles), en el 2014 ascendió a 1% (261 de 25,830). No obstante, habrá que esperar lo que resulte tras el escándalo del dopaje organizado en Rusia y, además, espera a ver si otros países emularon esta práctica lo cual, sin duda, incrementaría considerablemente los números y reduciría la ya de por sí deteriorada credibilidad en la IAAF.