Una noche de inspiración fue la que vivió el internacional alemán Karim Bellarabi, en el partido de vuelta por los dieciseisavos de final de la UEFA #Europa League, que enfrentó a su equipo el Bayer 04 Leverkusen con los albiverdes del Sporting Clube de Portugal (incorrectamente referido como Sporting de Lisboa).

Y es que no solamente firmó dos anotaciones que terminaron por desterrar las aspiraciones lusitanas por acceder a octavos de final, sino que luchó durante todo el juego en sectores lejanos a la portería de Rui Patricio.

El gasto del encuentro corrió a cargo del cuadro visitante; era lógico esperar ese diseño táctico por parte de Jorge Jesus, en función de que esta noche eran víctimas o victimarios, ya que arrastraban una derrota en casa por 1 a 0 -con gol de Bellarabi también-, y que quizá a otro equipo le habría cortado las alas antes de saltar a la cancha para el partido de vuelta, sin embargo intentaron y dominaron el medio campo ligeramente, pero no contaron con suficientes argumentos para descarrilar a los alemanes.

El estadio BayArena fue el escenario de este triunfo rojinegro, y con el doblete de Bellarabi, junto con otro gol de Çalhanoğlu, pudieron despachar al puntero de la Primeira Liga portuguesa.

Desde los primeros acordes del enfrentamiento se notaba que habría emociones en el occidente de Alemania y fue precisamente Carvalho, capitán del Sporting quien no pudo coronar una llegada y verla reflejada en el marcador; fue hasta que pasó media hora de juego cuando la gente respiró con mayor tranquilidad, al suscitarse un arribo por derecha que el goleador alemán de esta noche remató con violencia, y en el que la pelota se desvió en las piernas del meta visitante, amenazando con colarse a la red, fue entonces cuando Javier Hernández intervino y remató para despejar las dudas, pero la bola ya había cruzado la línea de gol.

Mané no encontraba los hilos conductores y muchos trazos eran controlados por pies alemanes o carecían de precisión para hacer daño al equipo local. No bastaba con dominar porque a pesar de que el Leverkusen aflojó un poco la marca, siempre estuvo latente la posibilidad de aniquilar con un segundo gol.

Inmediatamente después del primer pepino de la noche, sobrevino una serie de llegadas portuguesas que finalmente encontraron reflejo en el tanteador a los 38 minutos, con una escapada desde el corredor derecho que Mané conectó suave a la diestra de Bernd Leno, sin embargo la pelota quedó a la deriva y João Mário reaccionó para contrarrematar y acortar distancias. La ansiedad por anotar un segundo gol, que habría sido peligroso para los alemanes, rondó la cabeza de los jugadores visitantes, sin embargo volvió a ser Karim Bellarabi el que mandara guardar la pelota en el fondo de la red, con un arribo por la izquierda que cortó hacia el centro, y cuando vio el espacio, disparó soberbiamente de tres dedos un obús que no pudo desviar Rui Patricio y que se coló justo en el vértice izquierdo del arquero del Sporting.

A partir de este tanto, el ánimo y la esperanza verdiblancas empezaron a esfumarse, situación que aprovechó el Leverkusen por la vía de Çalhanoğlu, que bajó una pelota larga cargado a la derecha, y al pisar el área grande largó un riflazo imposible de detener para Patricio, que solo pudo mirar parado la parábola del balón y cómo se mecía en la red, para el 3 a 1 de hoy, y el 4 a 1 global.   #Futbol #FIFA