Sábado 30 de enero 4 de la tarde, me dispongo a ver uno, mejores partidos actuales. F.C Barcelona contra Atlético de Madrid. Dos estilos de comprender el fútbol, dos formas de vivirlo. En primer lugar, tenemos el fútbol excelencia del conjunto catalán, toque, posesión, trato de la pelota... En segundo lugar, garra, honor, lucha, brega, un fútbol que, seguramente, no te hará salir en los “highlights” pero para aquellos que han practicado este deporte saben que es igual de bello que el primero. Realmente quería disfrutar del enfrentamiento, era la confrontación de mis esperanzas contra la realidad.

Del partido poco voy a hablar, hay resúmenes, videos y escritos para aburrir, y una semana después no tendría  sentido, la verdad que este artículo, ha estado creándose durante siete días.

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No quería hablar en caliente después del partido y cada día he ido cambiando, para poder comprimir todas mis opiniones aquí:

 

-¿Cómo discernir entre intensidad y violencia? -

 

Durante los últimos años, a raíz de la llegada del Cholo a la Liga española, cada cierto tiempo la “prensa” nacional ha  sacado a debate esta dualidad. Normalmente, para el equipo y la afición que sufría esta “violencia” eran agresiones, mientras que el equipo que aplicaba la “intensidad” nunca había transgresión del reglamento, sino simplemente iban al límite. Es complicado de descifrar una teoría correcta y válida, esto es fútbol, es deporte y hay contacto. Al igual que en el arte, las opiniones varían según los ojos con los que se observan las acciones.

El fútbol ha cambiado, esto ya no son los años 80, ni los 90, este fútbol dominado por dos bestias extraterrestres, ha dejado de lado los” goicoecheas” y “pablo alfaros” para tratar con más respeto al contrario.

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Acciones como las de Pepe o De Jong son vilipendiadas y tratadas con desprecio por todos los aficionados al deporte. Bueno, a lo mejor lo de todos es una exageración, ya que siempre hay cafres que adoran estos comportamientos.

Retomando el asunto del artículo, el fútbol ahora es mucho más estético. Con menos contacto violento, que no intenso. ¿Qué es lo que quiero decir con todo esto? Es importante decir, y recordar como al principio he dicho, que muchas veces esta dicotomía viene dada por la propia opinión personal, la cual no es objetiva. Fríamente, violencia es cuando te saltas el reglamento. Pero para mí,  intensidad es vivir al límite cada situación, luchar cada balón como si este es el último y nunca ir blando al balón, sin eso conllevar el uso de acciones anti-reglamentarias, patadas y/o él uso de herramientas no pertenecientes al mundo del balón pie.

Como ya he dicho me gusta la intensidad en el fútbol, comprendo y aprecio cuando un jugador se recorre toda la banda para recuperar un balón que él mismo había perdido; adoro cuando un jugador en desventaja física se lleva un balón que todo el mundo en sus mismas condiciones daría por perdido; disfruto de sobremanera cuando la inteligencia de un jugador permite a su propio equipo recuperarse en una mala situación, las famosas faltas tácticas.

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Pero desprecio todo el corrillo que se genera alrededor de los árbitros para protestar, los golpes a los tobillos mientras vas en carrera, para desestabilizar, codazos, puñetazos y demás tipos de golpes en las jugadas a balón parado, el uso de la palabra para desestabilizar al rival, entradas a destiempo y levantando las plantas de los pies, aunque no toquen al rival, bueno, ya sabeís por donde voy, ¿No?

 ¿Qué opináis vosotros? ¿Veis correlación entre violencia e intensidad? #Futbol