Érase una vez una generación de jugadores del Barcelona que enamoraron al mundo del fútbol por el juego que practicaban, por su toque de balón y sus malabarismos con él. Las victorias que conseguían eran hitos futbolísticos que se recordaran en un deporte que tiene más de 150 años de historia. Ganaron muchísimos títulos y consiguieron batir todos los récords habidos y por haber. Lo bonito de ese equipo no era contar sus hazañas sino verle jugar. En la institución catalana se afianzó una manera de practicar ese deporte y la calidad de los futbolistas hizo el resto…

Así es como empezará la historia cuando la contemos en el futuro.

Anuncios
Anuncios

La realidad actual es que, en la última década, el Barça ha ganado mucho y de una manera especial. Frank Rijkaard dio las primeras pinceladas de lo que se podía hacer con el balón y gracias a un Ronaldinho diferencial, se empezó a ganar. Con Pep Guardiola llegamos a ver la máxima expresión de fútbol colectivo hecha equipo y se nos lleno la barriga de títulos, y a día de hoy, no hay palabras para describir lo que hacen sobre el terreno de juego los futbolistas de Luis Enrique. Por encima de lo imaginable está el Tridente, la mezcla entre motivación, amistad y calidad individual es un cóctel molotov que cuando se agita hace temblar los pilares que sujetan la historia de la redonda.

Los Globetrotters eran un equipo de los Estados Unidos que mezclaba el baloncesto con el show. Nada oficial pero jugando de manera espectacular perdió muy pocos partidos.

Anuncios

Pues lo que hacen estos tres monstruos es algo similar. La magia de Neymar y Messi tiene siempre como eje los movimientos de Suárez, que a su vez les asiste y no falla cuando tiene una ocasión de gol. La mariposa voraz es ágil y de morro fino, el brasileño enamora a los espectadores y desespera a sus detractores. A ella la educa ‘el abuelo Leo’, el futbolista que más historias contará a sus nietos. Algunos jugadores tuvieron un récord que contar pero el argentino les acabó superando. Leo, mago de magos, ante el Celta en el último partido en el Camp Nou, emuló a Cruyff repitiendo ‘el penalti indirecto’ y nos hizo, por enésima vez, recordar a otro mito que fue el mejor en de su época. Una más de un repertorio inacabable. Los tres disfrutan jugando al fútbol y quieren ganar hasta en los entrenamientos, son buenos y se compenetran bien pero detrás de cada exhibición hay mucho trabajo. Lo más gracioso del tema es que muchos medios de comunicación creen que eso es provocación, ver para creer.

Anuncios

La ’MSN’ está secundada por Iniesta, Busquets y el trabajo coral de un equipo que cuando quiere es invencible. Maltrata al rival competitivamente y le exige el máximo siempre porque estos jugadores no están saciados nunca. Recuérdenlo y disfrútenlo mucho porque esto se acabará algún día y entonces, el abuelo Messi contara su historia y ya no habrá vuelta atrás. Ya no habrá la duda de si es un acto provocador o una obra de #Arte, entonces solo nos quedará vivir del recuerdo.  #FC Barcelona #Lionel Messi