El tiempo de compensación es un componente que le regala otra pizca de magia a un deporte tan mágico como lo es el fútbol. Pone a prueba la concentración, preparación física y todo el trabajo detrás de un equipo sin importar su tamaño.

Cuando se cumplen los 90 minutos y el árbitro da una señal a la banda indicando cuánto queda por jugar, comienza un lapso en el que se determinará si viven o mueren las esperanzas de equipos y aficionados y todo puede cambiar. 

Ahora vamos a plantear algunas situaciones históricas en las que sabemos que los minutos adicionales fueron el condimento para escribir el destino de millones, ¿Qué hubiera pasado si el fútbol terminara en el minuto 90:00?

El Real Madrid no hubiera alcanzado la décima

El 24 de Mayo de 2014 en Lisboa, Portugal se jugaba la edición más especial del derbi madrileño, con ambos equipos a tope en su nivel #Futbolístico y mediático, con la orejona y la historia de dos franquicias de por medio. Todos conocemos la obsesión que durante 12 años inundaba el campamento merengue y de no haber sido por el tiempo adicional eso no habría cambiado.

Al ser levantado, el cartel luminoso fue el mejor aliado para los pupilos de Ancelotti, que dirigieron sus últimas fuerzas para asfixiar a un equipo colchonero que no parecía ceder. Ya con tres minutos adicionales la cabeza de Sergio Ramos impulsó la ilusión de todos los blancos para terminar con dicha obsesión.

Todos sabemos que el Real Madrid terminó levantando el título, pero no se pudo haber conseguido sin el tiempo adicional establecido por el silbante.

El Cruz Azul tendría un título para acabar con toda la polémica

El 26 de Mayo de 2013 se presentaba un clásico joven que podía poner fin a los fantasmas que cargaba el conjunto cementero, todas las burlas, calificativos y especulaciones terminarían si el conjunto de Memo Vázquez se hacía con el trofeo.

Después de 88 minutos todo indicaba que los azules darían la vuelta a la página, con un 2-0 en el marcador global, un hombre más y pocos minutos por jugarse en la final de vuelta, ni el aficionado más optimista del América creía en la remontada de los suyos, hasta que cayó un gol de Aquivaldo Mosquera al minuto 89 que dejaba viva una pequeña llama de esperanza.

Una vez más el añadido del juez sería el jugador estrella para el equipo de Coapa, que poniendo el último aliento en un tiro de esquina mientras corría el minuto 93 mandó al ataque a Moisés Muñoz, quien con un cabezazo acompañado de un desvío levantaría la llama que a la postre quemaría al conjunto de la Noria y haría estallar el Estadio Azteca.

El Barcelona de Guardiola no hubiera conseguido el sextete

La noche del 6 de Mayo de 2009 no solo sería marcada por un encuentro más entre Pep Guardiola y José Mourinho, sino que la semifinal de vuelta que se jugó ese día en  Stamford Bridge plasmaría en la Historia a uno de los equipos más importantes del fútbol.

Un gol tempranero del Chelsea dejaría para el Barcelona 81 minutos por delante con el único objetivo de tumbar la pared que había construido el equipo londinense, cosa que a cada minuto que pasaba se interpretaba más y más difícil. Una vez más el protagonista de este episodio iba a ser un número rojo que salía de la banca arbitral para decidir el futuro de los culés.

Después de innumerables intentos fallidos para encontrar el gol y corriendo de nueva cuenta el minuto 93, las letras que pondrían a los blaugranas entre los equipos más grandes se escribían con el pie izquierdo de un Andrés Iniesta que generaría la locura en la ciudad condal y todos los rincones del mundo con un zapatazo de último minuto. De nueva cuenta toda esta generación que entraba a el Olimpo futbolístico fue llevada de la mano por el tiempo de compensación.

Al final de todo,  los minutos añadidos en el partido nos dejan un mar de historias, como el City con Agüero al 93 llevándose la Premier, Solksjaer despojando al Bayern Múnich de la orejona y muchas muchas historias más.  #Barcelona FC #FIFA