En Can Barça, en los 30-40 últimos años se trabaja un sistema de juego y una manera de entender ‘el deporte rey’ muy específica, donde tener el balón, romper lineas de presión con él, y presionar muy arriba, entre otros muchos rasgos, son los cimientos para que el primer equipo desarrolle la mejor versión de ese tipo de fútbol. En él, hay una figura diferencial, sin contar a Messi, para que este funcione: esa es el 4, el medio centro defensivo de la linea de 3 jugadores que están en el centro del campo. Al principio era un organizador, como el director de una orquesta, mutó a ‘stopper’ y ahora es… una mezcla de lo mejor de sus antecesores.

Sergio Busquets, posiblemente el jugador más regular de los últimos años en el panorama futbolístico, es quien pone la nota al juego del equipo. Con su mentor Guardiola, daba equilibrio al medio del campo. Con dos jugadores como Xavi y Iniesta, Sergio debía estar preciso para hacerles llegar el balón de la mejor manera posible y con mil ojos porque tenía muchos metros detrás suyo, solo, junto a los dos centrales.

Fue adquiriendo peso en el equipo hasta ser, con muchos entrenadores de por medio que nunca han negociado la titularidad del de Badia, el termómetro del Barça. Cuando él está bien el equipo fluye con naturalidad y nunca pierde la posición para poder recuperar el balón con mayor rapidez. Con la llegada de Luis Enrique, el centro del campo pasó a tener un papel más físico y vertical, y él, sin ser el más veloz de la clase, ha mejorado su colocación hasta la máxima expresión de la geometría para poder estar en todos los lados del terreno de juego.

Ninguneado por la #FIFA hasta este último año, el Barça le prometió una renovación merecida pero los problemas económicos del club en el apartado salarial han provocado que dicha mejora quede apartada. La de Rafinha, necesaria por la lesión y la finalización de contrato, y la más que posible de Neymar, han dejado al nexo del mejor Barça de la historia en segundo plano.

Cuidado porque él ya lo ha dicho, ”Solo mi mujer y Guardiola me harán dejar el Barcelona’’. Actualmente tiene contrato hasta junio de 2018, hay tiempo, pero como muchas otras veces, no es solo el dinero lo que basta. Muchos se han quedado en Barcelona conscientes que no estarán en ningún lado mejor pero no por el trato del club. Al fin y al cabo la felicidad de alguien es mucho más que un fajo de billetes mal dado. Sr. Bartomeu… no juegue con la esencia del Barça porque al final se va a quemar. #Champions League #Barcelona FC