El primer partido de la segunda semana de los octavos de Champions analizado, será el que enfrentara al último ganador de la competición, F.C Barcelona, al Arsenal. Repitiendo la final del año 2006, los cuartos de 2010 y los octavos de 2011; en un partido que ya empieza a sonar a clásico dentro del fútbol internacional.

 

Poco que decir del Barcelona, 30 partidos invictos, récord personal, 6-1 en su último partido y un tridente que de seguir este camino pasará a los anales de la historia. Suárez, Neymar y, sobretodo, Messi deberían asustar los suficiente por si solos, pero si añadimos a actores “secundarios” como Rakitic, Iniesta o Busquets se antoja un equipo terrible.

 

El resto del once y a la espera de posibles bajas estará completado, supuestamente, por Ter Stegen en la portería y la, “teórica” defensa titular, encabezada por, Pique -Mascherano y complementada por Dani Alves y Jordi Alba en los Laterales.

 

Bajo el mando de Luis Enrique, el Barcelona ha abandona un poco el dominio tirano de la posesión que se hacía santo y seña de Guardiola y del Barcelona del primer triplete, cambiándolo por un juego más vertical y más encaminado a machacar que a controlar. Esto sin embargo no significa que ahora el club catalán esperé atrás y salga sólo cuando huela a sangre, sino que encima si quiere puede controlar el partido, con un Messi más cercano al mediocampo.

 

Después de un inicio un tanto dubitativo, con resultados cortos ante Bate y Leverkusen, la vuelta contra la Roma despejó todo tipo de dudas que había al inicio de la temporada y sitúan al Barcelona como uno de los máximos candidatos a la consecución del título este año, siendo el reto de revalidarlo el objetivo marcado por Luis Enrique y sus hombres.

 

Enfrente y como primer escollo, tendrán al Arsenal de Wenger. Eterno candidato y siempre un escalón por debajo de los principales rivales al título europeo. A pesar del negativismo por su enfrentamiento no hace falta decir que el equipo inglés prestará batalla y será un duro rival.

 

Dirigidos des del 96 por Wenger, el equipo británico ha vivido sus mejores momentos con él y a pesar de ciertas voces críticas sigue siendo uno de los fijos en la máxima competición europea de fútbol. Pocos cambios, sufre la plantilla del Arsenal cada temporada y siempre buscando pequeños complementos que permitan alcanzar ese nivel superior que parece que no llega.

 

Un equipo equilibrado y con diferentes perfiles para responder a cualquier necesidad que surja a lo largo de la temporada. El equipo de Wenger, durante las últimas temporadas se ha caracterizado por un trato correcto de la pelota y un estilo poco inglés. Delanteros rápidos y juego por las bandas de fuera adentro, con un mediocampo muy llegador y una defensa equilibrada entre la altura y la velocidad.

 

El gran salto lo han dado en la portería con la adquisición del portero checo y ex- Chelsea Cech, que ha dado cierta consistencia a una portería muy afectada por la irregularidad de sus anteriores porteros.

 

Viendo los últimos partidos la defensa parece clara, formada en los laterales por los españoles Bellerín y Monreal y en el centro por el francés Koscienly y el alemán Mertersacker, siendo esta la defensa que el entrenador francés más veces ha utilizado durante esta temporada y especialmente los últimos partidos.

 

El mediocampo del equipo inglés es probablemente su zona de mayor variedad y dentro de las cinco posiciones pueden haber grandes variantes, donde Özil y Alexis Sánchez son indispensables y los únicos fijos en el mediocampo inglés. Las otras tres posiciones serán competidas entre Ramsey, Cazorla, Flamini, Coquelin, Walcott y Oxlade-Chamberlain. Siendo Ramsey Flamini y Oxlade los que parten con ventaja.

 

Finalmente, la delantera parece ser posesión absoluta de Olivier Giroud, el francés, sin ser un killer del área es el hombre gol del equipo francés y el que tendrá que batallar con los defensores culés. #Futbol #Champions League #Barcelona FC