¿Logrará el Dinamo de Kiev volver a pisar las semifinales? ¿Superará por fin los octavos de final el City? Estas respuestas serán resueltas hoy mismo. Al final acabamos con la serie, vuelve la Champions y la hacemos con uno de los partidos más curiosos de estos octavos de final.

 

El Dinamo de Kiev, se clasificó como segundo de grupo por detrás del Chelsea y es la segunda vez en su historia que logra alcanzar las eliminatorias finales de la #Champions League, siendo la anterior ocasión la temporada 98/99, donde Shevchenko se destapó como jugador, alcanzando las semifinales y siendo eliminados por el Bayern de Múnich a las puertas de la final.

 

Entrenados por Serhiy Rebrov, ídolo del equipo y presente en la gesta del 98/99, lleva al cargo del equipo des del 2014. Rebrov, ha devuelto al Dinamo al lugar que había perdido en Ucrania por parte del Shajtar, y esto lo ha logrado gracias a dos pilares, buena defensa y orden con la pelota. El Dinamo, en palabras de Rafael Escrig, es un equipo de entrenador y que se entiende a partir de sus centrocampistas.

 

Tácticamente suele formar con un 4-2-3-1, que defensivamente se convierte en un 4-1-4-1. En otros parámetros, podemos decir que el Dinamo de Kiev no arriesgará en la salida de la pelota y si no les presionan muy arriba serán sus propios centrales los que sacarán el balón des de atrás buscando la línea de medios donde todos trabajan por el bien del equipo.

 

Hablando de nombres concretos, gran parte del éxito de este equipo dependerá de Rybalka, Sydorchuck o Garmash el trio de mediocampistas expuesto anteriormente y en Yarmolenko que deberá aprovecharse del espacio que concede Yaya Toure. El problema recae en que Yarmolenko es un jugador que sufre si se le saca de su zona de influencia cerca del área y al final todo dependerá del rigor defensivo de este.

 

Finalmente y como hándicap, recordar que el Dinamo lleva des de diciembre sin participar en un partido oficial y, aún más si cabe, el posible éxito de los ucranianos en Champions dependerá de la táctica y del ojo de su entrenador.

 

Enfrente del equipo de Kiev, tenemos al equipo “pequeño” de Manchester. Apoyados financieramente por Al-Mubarak lleva ocho años buscando la gloria europea que sigue resistiéndole. Ingentes cantidades de millones gastadas, para aún no haber logrado superar los octavos de final de la máxima competición europea, se antojan de difícil asimilación y esta es la última ocasión de Pellegrini para lograrlo.

 

Con Guardiola ya firmado, el entrenador chileno está sin presión para mantener su trabajo para la temporada que viene, logrará dos hitos en la historia del club. La primera es pasar de octavos de final de la Champions y en segundo lugar se trata de un objetivo a nivel Británico, ya que des del 2007 ningún club inglés ha ganado en Ucrania.

 

A nivel táctico, el City de Pellegrini sigue dependiendo en gran medida de las individualidades de sus grandes estrellas. Agüero, Silva, Toure, son capaces de hacer cambiar por ellos mismos la dirección de un partido, pero en una eliminatoria y delante de equipos con grandes estrellas hay que pedir más de un equipo que individualidades.

 

Es aquí donde debería entrar el “ingeniero”, que a pesar de destacar como técnico a nivel táctico, en el City no se ha acabado de ver que dote al equipo de un carácter y un juego especifico, dejando mucho campo a la jerarquía de los propios jugadores, a la velocidad de sus extremos y a las cabalgadas anárquicas de Toure.

 

Para lograr todo esto, Pellegrini no podrá contar con Sagna, Nasri y especialmente Kevin de Bryune de baja des de finales de enero y siendo uno de los jugadores claves esta temporada en la escuadra Citizen. #Futbol