Odiado o amado, pero pocas veces ignorado; así es la ambivalente personalidad del América, un equipo de #Futbol creado hace casi 100 años en la capital mexicana, por parte de chicos estudiantes de algunos colegios maristas y jesuitas cercanos a la colonia Santa María la Ribera, y que curiosamente -a diferencia de su acérrimo rival, que inició con algunos elementos franceses-, fue formado únicamente por muchachos mexicanos durante su primera década de vida.

Poco a poco fueron construyendo una reputación en las ligas capitalinas y con el paso del tiempo, y ante el arribo del profesionalismo en #México, fue hundiendo su nombre en lo más hondo de las clasificaciones en el torneo nacional. Para rescatarlo de esa situación lamentable, a finales de los años cincuenta lo adquirió el propietario de Telesistema Mexicano (hoy Televisa) como herramienta para ingresar al futbol, dada su intención de conseguir la sede de la Copa del Mundo para 1970, lo que finalmente se logró.

Y fue su adhesión con la empresa de Emilio Azcárraga, la que detonó las simpatías y las detracciones de la afición, entorno que prevalece hasta la fecha, pero que ha sido un rasgo afrontado hasta con descaro, y que hoy hasta se emplea como parte de la estrategia mercadológica de este equipo.

A lo largo de esta historia han desfilado muchos futbolistas de calidad y que se significan como iconos del América, y este fin de semana saltará a la cancha del Estadio Azteca su último guerrero, Cuauhtémoc Blanco Bravo, que odiado o amado, así justo como el equipo que lo homenajea este sábado, (y más allá de la legalidad de esta distinción) hace surgir la pregunta entre propios y extraños respecto a si es el jugador más emblemático de los emplumados. Suena arriesgado establecerlo así porque dentro de la historia del equipo ha habido elementos de calidad idéntica o mayor a la del nacido en Tlatilco; y es que Reinoso, Borja, Zelada, Ortega, Tena, (estos dos últimos los elementos que más juegos tienen con la casaca americanista y con 18 años vistiendo de amarillo) ‘Zague’ padre e hijo (Luis Roberto con casi doscientos goles anotados), Santos (con ocho títulos diferentes), Outes, Batata o Brailovsky han sido firmantes de la historia ganadora pero polémica del Club América.

Todos los nombres mencionados son los pilares del fervor azulcrema, pero seguramente ninguno de ellos ha sido tan controvertido dentro y fuera del rectángulo verde como el ‘Temo’, quien no obstante haberse dado tiempo de vestir otras camisetas como la del Necaxa, Real Valladolid, Veracruz, Chicago Fire y Puebla, mientras que en liga de ascenso las del Irapuato, Dorados y Lobos BUAP, no diluye su esencia como jugador americanista. Hombre trascendental en la selección de su país, es sin duda el jugador del América más referente en Copas del Mundo, pese a haber anotado solamente en tres ocasiones, pero habiendo participado en igual cantidad de ediciones; 98, 02 y 10 en Francia, Corea-Japón y Sudáfrica.

Este homenaje en el año del centenario, también obedece a una suerte de petición o sugerencia que siempre manifestó como deuda del equipo de sus amores hacia él, aunque quizá la dirigencia tendría que formularse un gesto de agradecimiento también con las otras figuras mencionadas, en un momento tan clave y aprovechando que todos ellos están en condiciones físicas para recibirlo. Por lo pronto habrá que ver la magnitud del agasajo que la directiva le brinda a Cuauhtémoc, y de la respuesta que tendrá su gente este próximo sábado. #Deportes Ciudad de México