Se terminó la privilegiada posición de espectador a ras de cancha, las críticas de la prensa nacional y los comentarios del entrenador de la selección mexicana dudando de su capacidad por inactividad para Guillermo Ochoa. Y es que el mejor portero en la historia de México, en cuanto a trayectoria internacional se refiere, debutó por fin como titular en La Liga BBVA 589 días después de llegar al equipo del Málaga.

El día de hoy viernes 11 de marzo del 2016 a las 13:30 horas (horario de la Cuidad de México), el examericanista caminó por los pasillos del Estadio de La Rosaleda, ingresó a los vestidores, recibió la plática directiva y se encaminó a la cancha pero no para tomar lugar habitual y reservado en el banquillo, no, si no a la portería de su equipo listo para defenderla en su primer partido como parte del once inicial en contra del Sporting de Gijón.

Fue un partido complicado para el Málaga, ya que tuvo la posesión del balón la mayor parte de partido, pero fallaba constantemente las oportunidades que creaban. Hasta que llegó en venezolano Juanpi Añor al final del primer tiempo.

Por su parte, Ochoa no pudo tener un mejor debut, ya que tuvo dos intervenciones de calidad. La primera de ellas, un remate de cabeza de Sanabria que el mexicano alcanzó a rechazar, y la segunda un disparo de Pablo Pérez con la que exigió al guardameta, quién también contó con suerte porque el rebote terminó en los pies de Carlos Castro que volvió a tirar pero su disparo terminó en el palo izquierdo. U portero sin suerte, no es portero.

Un par de jugadas sin mayor relevancia por parte de ambos bandos y se escuchó el pitido final del árbitro. Guillermo Ochoa tuvo paciencia, obtuvo su oportunidad año y medio después de su arribó a España (desgraciadamente a costa de una fuerte lesión del camerunés Carlos Kameni) y presentó una buena actuación demostrando que la inactividad no le pesó, y que puede ser un portero de confianza para el Málaga y hasta para la selección nacional.

Podríamos estar hablando del segundo aire para el mexicano, un renacer para que él pueda demostrar su elegancia, nitidez y rapidez en la portería como lo fue en su etapa de tres años con el Ajaccio francés en donde consiguió excelentes estadísticas como: 20 porterías invictas, cuatro veces elegido al equipo ideal de la Ligue 1, una vez en el 11 ideal de Europa y una partido que acabo empatado a cero contra el Paris Saint – Germain, en donde Memo consiguió detener 13 de los 39 tiros de los “parisinos”. Y por supuesto su actuación en el Mundial de Brasil 2014 que lo colocó en la mira del mundo cuando fue la figura del equipo mexicano al detener cuatro ocasiones claras de los locales y que gracias a él se consiguió arrebatar un punto a la selección pentacampeona del mundo.

Podríamos hablar de uno de los regresos más esperados por los mexicanos. Guillermo Ochoa tiene la última palabra, con 2 meses y medio para demostrarlo. #Tendencias #Futbol #Crónica Ciudad de México