Orgullo, valor y eficacia tenían que conjugarse esta noche en el City of Manchester Stadium; y aunque las probabilidades estadísticas estaban en contra de los ingleses, dada la envergadura y blasones de sus huéspedes, así como su experiencia en el manejo de instancias tan delicadas como una semifinal de UEFA #Champions League, el momento en el que arribaban a esta cita, era inmejorable porque el ánimo y la motivación de jugadores, cuerpo técnico y aficionados estaba por las nubes.

Vincent Kompany regresaba a la formación y Sergio Agüero estaba conectado al haber marcado gol en 4 de las últimas cinco apariciones previas a este cotejo, a cambio de los 18 tantos que los merengues habían conseguido en la misma cantidad de juegos.

El estadio repleto aguardaba una victoria obligada de su equipo, o al menos esperaba que no lograra marcar en campo visitante, y en ese tenor también hubo una gran cantidad de madridistas que se desplazaron hasta el campo de los ‘Citizens’ para alentar a su equipo en pos de conseguir un resultado a modo para el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu, y a sabiendas de que esta aduana era compleja y dolorosa, salieron a manejar los primeros minutos controlando la pelota y evitando que los incisivos De Bruyne y Agüero tocaran el balón en territorio donde podían hacer daño a la zaga española.

El planteamiento visitante no contaba con Cristiano Ronaldo, y ello fue dolorosamente notorio durante todo el compromiso porque ni Modrić, ni Bale, ni Lucas Vázquez pudieron inquietar a la defensiva mancuniana, bien parada atrás y con salida constante por los costados, y aunque a los 40 minutos el ‘Chino’ Silva salió lesionado, la entrada del venenoso Iheanacho no cambió el curso de ese primer tiempo en el que ambos cuadros naufragaron sin idea ni caciques al mando de sus respectivos ataques.

Para la segunda parte Jesé sustituyó a Benzema, resentido de la lesión de hace un par de semanas, con lo que el Madrid perdió en inteligencia y letalidad, pero ganó en movilidad para desplazar a los defensores británicos y poder abrir espacios para Bale, que se quedó como ‘9’ fijo y solitario allá arriba. Por su parte, Iheanacho inmediatamente se volvió el mejor conductor de pelotas y portador de decisiones en la zona definitoria del equipo local, aprovechando que al ‘Kun’ llegó a coparlo hasta una tercia de defensas ibéricos.

El partido no presentó dificultad alguna para los guardametas, y fue hasta pasada la hora de juego cuando el  Real Madrid inclinó el campo y asedió con insistencia la valla de Joe Hart, llegando incluso a tener un remate a bocajarro en los límites del área pequeña, que el arquero inglés tapó con el pecho, a disparo de Pepe, y ello habría supuesto una oportunidad para que los locales usaran el contragolpe como arma para horadar a Navas, sin embargo estuvieron partidos entre la primera y la tercera líneas, por lo que el medio campo merengue tuvo nula dificultad en quitarles el ‘dulce’ a los celestes.

El final del partido vivió los instantes más emocionantes, seguramente porque el local sabía que tenía que marcar en casa e irse con una ventaja aunque fuera mínima y satisfechos de haber secado los intentos por anotar gol de visitante por parte del poderoso equipo madrileño, y por su parte, los de Zidane con la consigna de llegar a casa y finiquitar el trámite el próximo miércoles, habiendo descubierto que las tareas defensivas no resultaron tan difíciles ni complejas como ellos lo habrían supuesto de inicio, incluso al haber jugado en patio ajeno. La actuación del árbitro turco Cüneyt Çakır fue discreta y sin aspavientos, quizá con algún par de pecados hacia cada bando, por lo que el marcador final resultó justo, y será hasta la semana entrante cuando exista un vencedor o al menos, un viso de quién podría ser mejor rival de cualquiera de los otros dos semifinalistas de esta edición 2015-2016 de la UEFA Champions League. #Europa #FIFA