Por Mitzi Vera

Twitter: @mitzmariann

El exatleta bajó de un auto gris. De inmediato, su sonrisa cambió el panorama; un pantalón ajustado color camel, camisa blanquiazul (bien planchada e impecable) y zapatos café muy brillantes conformaban su atuendo. Debajo de su peinado perfecto e intacto se distinguían varias canas entre un cabello oscuro y delgado; nos sentamos en unas bancas en el Comité Olímpico para la #Entrevista.

–Tus hermanos son nadadores, y tú clavadista. ¿Qué sentiste la primera vez que subiste a una plataforma?

"¡Fue divertidísimo!, me enamoré de mi deporte en ese instante, la satisfacción de hacer algo que no todos hacen: todos patean un balón, corren… Los clavados no se ven todos los días.

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"Nunca me llamó la atención nadar, pero mis padres insistían en que practicara algún deporte porque soy asmático. Cuando fui a elegirlo, vi los clavados y ¡creí en el amor a primera vista!".

–De un hobbie pasó a ser tu profesión. ¿Qué le dijo Fernando Platas a Fernando Platas cuándo recibió su primera medalla?

Otra sonrisa salía de sus labios…

"Después de toda la carga de emociones, llegué muy  tarde a mi habitación; ya ahí, coloqué la medalla en el cajón, estaba cansado, agotado. Al día siguiente tenía miedo de que todo hubiera sido sólo un sueño. Lo único que pensé fue: Sigo siendo un ser humano, como cualquier otro”.

Platas narró esta anécdota con gran entusiasmo; era de suponerse, pues antes de su primera medalla tuvo dos derrotas en 1992. Aseguró que la falla es un golpe muy fuerte, pero a la vez una gran experiencia para madurar y comprender que para ser un campeón se necesita mucho tiempo y entrenar muy duro.

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–Eres un fanático de los comics, ¿como cuál superhéroe te gustaría ser?

El inquieto entrevistado apenas permitió terminar de formular la pregunta y de inmediato respondió:

"¡Como Batman!, es de carne y hueso. Siempre me gustaron los superhéroes que al final de día son simples personas, aunque con mucho presupuesto".

No dejaba de sonreír mientras respondía, enfatizando que se identificaba con el Caballero de la noche, porque cuando éste se quitaba el traje "estaba lleno de moretones".

A lo lejos, todos lo saludaban y él les respondía hondeando las manos desde la banca en la que charlábamos.

El teléfono celular sonaba y vibraba sin parar, situación que no fue motivo de distracción para el campeón, pues seguía atento a las preguntas y no dejaba de hacer contacto visual.

–Debutaste como político por parte del Partido Acción Nacional…

Al parecer no se esperaba que le preguntara acerca de su candidatura fallida en el año 2009, su rostro cambió de expresión, se puso algo serio. El lunar de la parte superior de la boca se veía intacto: Platas dejó de sonreír. De cualquier manera, respondió:

"Aunque siempre estuve apoyando a candidatos del PRI, tuve una oportunidad como candidato ciudadano en el PAN, la cual siempre quise.

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"Me agrada el contacto con la gente y encontrar soluciones. Creo que el deporte puede ayudar a muchas personas, ésa era mi intención haciendo política. ¡Fue una experiencia increíble!, un crecimiento personal. Sin presupuesto, iba tocando puerta por puerta; si pudiera hacerlo de nuevo, lo haría, pero no como candidato, sino como servicio público".

–¿Influyó en algo tu matrimonio para tomar la decisión de retirarte?

"Para nada. El retiro, aunque es la etapa más complicada en la vida de un deportista, es lo más natural. ¡Un atleta no es para siempre! Influyeron muchas cosas: las nuevas generaciones que vienen empujando muy duro.

"Por otra parte, ya no era lo mismo, no rendía como antes, me guardaba en algodones, todo me dolía y esa fue señal de que mi carrera como deportista se estaba terminando".

Uno de los tres teléfonos celulares del requerido hombre comenzó a sonar, se despidió atentamente y caminó hacia la puerta del Comité Olímpico.

Resulta obvio que después de tantas plataformas y trampolines, Fernando Platas ha cambiado; sin embargo, sus canas y su cuerpo robusto son una muestra de la madurez que le está llegando. #México #Viral