¡Vaya historia! Quien hubiera salido campeón hubiera sido un auténtico campeón, pero cuando te has roto el alma durante varios años esperando tu momento, eso multiplica el sentimiento y te deja vivirlo con más intensidad.

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Vimos cientos de rostros infantiles, y no tan infantiles, demostrando con lágrimas las emociones que les hizo sentir el partido. Un primer tiempo absoluto para el Real Madrid que al minuto 15 encontró el gol después de que Bale peinara la pelota y, de manera oficial, Sergio Ramos la empujara al fondo de las redes de la portería del Oblak.

Algo les dijo Simeone a los suyos al descanso, porque tan pronto pitó el árbitro el comienzo de la segunda mitad, estos se soltaron desbocados sobre la meta de Navas en busca del empate, y parecía que lo encontrarían pronto, pues Griezmann tuvo la oportunidad de empatar el partido cobrando una pena máxima, consecuencia de una falta de Pepe sobre Fernando Torres. Sin embargo, su disparo salió con mucha potencia y se estrelló en el travesaño de Keylor Navas desgarrando aún más las esperanzas de la afición colchonera.

Después de 80 minutos de desilusión, fueron los pies de Carrasco los que devolvieron el alma a la afición rojiblanca al destrozar las redes de la portería del Real con un disparo muy potente de pierna izquierda a pase de Juanfran. Desde ese momento la vida del estadio fue colchonera, los gritos no cesaron y con las esperanzas al máximo su equipo no dejó de atacar en ningún momento a un conjunto merengue desencantado y sin idea de lo que estaba sucediendo en el partido.

Ya en tiempo de compensación, a falta de un minuto, fue de nuevo Carrasco quien tomó la pelota y se enfiló a toda velocidad hacia la portería del Real, pero Sergio Ramos detuvo al jugador colchonero con una barrida que le mereció la tarjeta amarilla a ambos capitanes: a Ramos por la falta y al capitán del Atlético del Atlético de Madrid, Gabi, por reclamar enérgicamente una tarjeta roja.

Al minuto 93 del primer tiempo extra, un remate de Cristiano Ronaldo sorprendió al portero colchonero quien apenas pudo reaccionar para tomar la pelota sin mayor complicación para los rojiblancos. Sin embargo, al minuto 100, Cristiano vio su momento más lúcido del partido y tras quitarse a un par de jugadores logró tocar la pelota dentro del área del Atleti para poner a latir muy duro los corazones de toda la afición rojiblanca sin consecuencias en el marcador.

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Finalmente, Cristiano fue el encargado de disparar el último penalti y, de esa manera, darle la undécima a los merengues. La onceava corona del Real Madrid llegaría en un episodio #Futbolístico lleno de emociones. Una aparición tuvo Cristiano Ronaldo durante todo el encuentro, al final, la más importante. Venció a Oblak y llevó de nuevo la gloria a Madrid, al Bernabéu.

En el rostro de Gabi vimos la pasión de jugadores y afición por un equipo que con lágrimas en los ojos demostraron su tristeza. Simeone se acercó a abrazar a los suyos, a los que con tanto esmero ha trabajado y ha logrado llevar hasta las últimas instancias de la gloria del fútbol. Perdió el Atlético, sí, pero su historia vive.

Juanfran fue otro de los jugadores colchoneros que no pudo con las emociones y se acercó a su afición a pedir perdón. Pero el Atleti a los suyos no les debe nada, ha sido mucho lo que les ha dado, y por la convicción que tienen estos individuos, esto no terminará aquí, y les darán más.

Real Madrid es campeón. Para Zidane, llegó pronto en su carrera como técnico la máxima gloria del fútbol europeo. ¡La Champions es suya! ¡La onceava es del Madrid! ¡La mitad de la ciudad se viste de gloria y la otra se cubre de tristeza!

Se termina la temporada entre lágrimas y risas, entre la más sublime tristeza y la más absoluta felicidad. Pero la historia del fútbol sigue, y las finales europeas ya nos preparan otra pieza artística para la siguiente temporada, esta vez, con Gales como sede.

Hasta entonces: ¡Hala Madrid!

Fotografías: AFP. #Deportes Ciudad de México #Champions League