Los inicios de los años setentas del pasado siglo veinte, fueron testigos de los combates de box en donde intervenía quien fuera hoy, una de las leyendas del #Boxeo al ser considerado el mejor de todos los tiempos. Muhammad Ali.

La entonces todavía tranquila zona del Distrito Federal, hoy Ciudad de México, se paralizaba por completo cuando se iban a presentar peleas de este gran boxeador.

Sin embargo cuando se llevó a cabo la gran pelea entre Muhammad Ali y su rival eterno Joe Fraizer, no hubo hogar, lonchería o tienda departamental que no tuviera un televisor prendido, aun cuando la televisión de la época era todavía en Blanco y Negro y se conformaban de bulbos que trataban de dar la mejor imagen visual de ese tiempo, ese era el motivo para reunirse en familia o con los amigos a ver estas peleas espectaculares.

Bailarín del Ring que volaba como mariposa de un lado a otro del ring, para ser eternamente perseguido por Joe Fraizer, quién en su afán por propinarle un golpe certero, lo perseguía con la mira del cazador que desea obtener a su presa.

Muhammad Ali, no solo fue un peleador del ring, también lo fue en su lucha social por lograr la igualdad de la raza de color en el racista Estados Unidos de la época. #Racismo