Pretendía ser uno de los encuentros del verano, por aquello del regreso de Pep al Allianz Arena, el estadio mítico del Bayern de Munich, de cómo lo recibirían los alemanes después de su paso de tres años por el club, el saludo con un ex entrenador del Real Madrid, ver cuánto de las enseñanzas del catalán quedaban aún en los pupilos, los nuevos rostros que el italiano enseñaría al mundo del fútbol.

Fue un partido aburrido, como por lo general ocurre cuando se regresa de unas largas vacaciones, esa vuelta al trabajo, o estudio, que tiene que generar más voluntad y energía que cualquier época del año. De pronto pareció que los futbolistas habían olvidado cómo tocar la pelota, cómo hacer un buen pase, cómo elaborar las jugadas de estrategia, como si colectivamente las cabezas embotadas y los cuerpos cansados de tanta fiesta, no supieran qué hacer. Estuve observando la narración de algunos canales, pura curiosidad deportiva, en todos, la abulia en el terreno de juego llegó  a los micrófonos. Ni siquiera el único gol de los alemanes se cantó con vigor, quizás porque ni parecía que la pelota fuera a colarse en las redes, más bien fue un tiro, que por equivocación el defensor rozó, desvió la trayectoria y entró con displicencia el balón, como para despertar a la grada en la noche sofocante veraniega.

Lo mejor del partido fue comprobar que Guardiola, ya sea dirigiendo al Barça, Bayern y ahora el Manchester City, le imprime a su dirección una pasión y fuerza desbocadas. Que seguro ese corazón y alma que le superan es lo que trasladará a sus nuevos jugadores, tan faltos de interés, creatividad, deseos de hacer algo diferente al menos. Mucho trabajo le espera a Pep, le auguro buenas broncas y ronqueras, no paraba ayer de gritar, de indicar cada paso, cada jugada pensada y que los de short corto no podían ¿o no querían ver?

Ancelotti tiene una buena parte del trabajo hecha. Su equipo dio muestras de tener bien aprendidas las lecciones de presionar e ir al ataque, todos juntos, en bloque. Creo que cuidará más las espaldas de los defensores, pero el tratamiento al balón será igual de vistoso, sobre todo cuando lleguen las figuras ausentes todavía.

Si en la Champions estos dos viejos conocidos vuelven a encontrarse, para entonces, con más tiempo en las pizarras y las piernas, será un duelo muy interesante. #Futbol #Europa #FIFA