La Delegación Mexicana de deportistas que compitieron en los Juegos #Paralímpicos de Río 2016, ha demostrado como ya es una costumbre de cada cuatro años, traer mejores resultados en medallas y ofrecernos grandes satisfacciones.

Con poco reconocimiento y escasos recursos, estas personas extraordinarias, excepcionales y únicas en su tipo, que padecen algún tipo de capacidad diferente, demuestran que tienen más valor, coraje, ánimo y deseos de triunfo que muchos otros que presumen de estar completos, bien alimentados y que en muchas ocasiones cobran millones de dólares por sus servicios.

¿Cuál es la diferencia entre ellos?

Se llama Actitud.

Aquellas personas que tiene una actitud positiva ante la vida a pesar de carencias económicas y deficiencias personales, nunca son vencidos por otros deportistas de países de primer mundo, aún cuando éstos reciben más apoyo de parte de sus gobiernos.

Podrán carecer de alguna extremidad o sentido, pero su trabajo mental y el corazón que llevan en sus cuerpos, no les cabe en el pecho de tanta grandeza.

Nunca se rinden, trabajan constantemente, sin descanso, sin dinero y aún así, se suben al pódium de los ganadores, escuchan nuestro himno nacional y ven ondear nuestra bandera llenos de satisfacción y orgullo.

“Los obstáculos son físicos, las limitaciones son mentales” #México