En el fútbol mexicano cada vez que existe la oportunidad de empezar un nuevo proyecto en algún club, ya sea por el inicio de una nueva temporada o por el cese de algún Director técnico, los nombres que se manejan siempre, indudablemente, son los mismos.

Para los directivos, solo existe una pequeña y exclusiva baraja de #entrenadores que podrían ayudar a enderezar el barco. Desde un Sergio Bueno y su enésimo proyecto de salvación en Jaguares que parecen estar hechos el uno para el otro, hasta un Ricardo La Volpe y su regreso al América veinte años después de su primera etapa, segunda oportunidad ganada más por nombre que por buenos resultados en los últimos años.

Anuncios
Anuncios

No hay que confundir, nadie dice que Bueno o  La Volpe, sean malos entrenadores; son solo un ejemplo. Bien podríamos mencionar a Enrique Meza, Rubén Omar Romano, Carlos Reinoso, Tomás Boy, Luis Fernando Tena, entre muchos más.

Es claro que la mayoría de estos entrenadores son o fueron muy buenos, de ahí que sigan siendo tomados en cuenta aún cuando algunos no han obtenido ningún título en su carrera o simplemente no han obtenido buenos resultados en sus más recientes proyectos.

Pero existen otros nombres, otros hombres que piden a gritos una oportunidad para refrescar la baraja disponible, técnicos preparados que quieren demostrar sus conocimientos, pero sobre todo quieren aprender y tener experiencia.

Los ejemplos más claros en esta temporada, Toluca y Pumas, que apostaron por Hernán Cristante y Juan Francisco Palencia, respectivamente.

Anuncios

Además de ser técnicos muy bien preparados, tienen un plus: haber defendido como jugador los colores de los equipos que ahora dirigen.

Si miramos la tabla general, veremos a los dos equipos en la parte alta de la clasificación, incluso mejor posicionados que equipos con planteles ampliamente superiores como Monterrey o Cruz Azul, cuando en un principio, muy pocos apostaban por la continuidad de ambos técnicos.

Por un lado, Toluca empezó con mucha incertidumbre y dejando muchos puntos en el camino, pero poco a poco el equipo fue entendiendo a Cristante, alcanzando así, una racha de 13 partidos, entre liga y copa, sin conocer la derrota. Por otro lado, los Pumas empezaron con mucha fortuna, al no comenzar con su mejor fútbol, pero consiguiendo los resultados, haciendo así de CU una aduana muy incomoda de visitar. Demostrando con el tiempo como Palencia ha ido imponiendo su estilo y por lapsos el equipo muestra un fútbol vistoso y dinámico.

Estos últimos ejemplos son la muestra de que con confianza en técnicos jóvenes y con un buen proyecto, se pueden obtener resultados positivos. Los directivos tienen que darle oportunidad a técnicos que por ser jóvenes, no significa que no estén preparados, sino que más bien se encuentran ávidos de triunfos y éxitos.   #LigaMx #Futbol