Es bastante triste la historia del venezolano Adrián Solano. Un joven de 23 años que nunca había visto la nieva y a pesar de eso decidió participar al Mundial de Lathi de esquí de fondo en Finlandia. Aunque el personaje recuerda al olímpico inglés Eddie Edwards, conocido como Eddie the Eagle, el caso de Solano es diferente: nunca se entrenó y la actuación en la competencia fue más que patética. Se cayó varias veces, cruzo las piernas, se comportó como un completo inexperto.

Solano se justifica (o al menos lo intenta) diciendo que quiso ir un mes antes a prepararse en Finlandia y fue expulsado en el aeropuerto de París por sospecha de terrorismo.

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Fue deportado en Venezuela porque nadie le creyó que quería esquiar en el Mundial. Había practicado antes pero nunca sobre la nieve, simplemente sobre las ruedas del skiroll. Quienes lo critican sostienen que pudo haber ido a las montañas del estado de Mérida, donde este año ha nevado lo suficiente.

El joven fue aplaudido al llegar a la meta y se ha convertido en un ídolo del web. Sin embargo, no es un mito para los venezolanos. Además de la vergüenza por la falta de seriedad, muchos se preguntan por qué el gobierno financia a un deportista sin las capacidades para competir a nivel internacional. En Venezuela, donde la crisis de alimentos y medicinas está transformándose en una tragedia humanitaria, en este momento hay otras prioridades que no tienen que ver con el esquí. #Deportes #Internet