Más allá todo el ridículo desaguisado que causó el criterio de desempate para determinar si #México o Venezuela sería el rival de Italia para buscar el último boleto para la siguiente fase. La novena nacional no mereció más de lo que obtuvo: la eliminación del certamen.

Razón 1: Debacle del bullpen

Si bien los abridores no tuvieron juegos estelares (salvo Luis Alonso Mendoza, quien hizo un gran trabajo contra Venezuela), el trabajo de los relevistas fue lamentable. Basta ver los números tan desastrosos que entregaron en los tres encuentros disputados.

Supuestamente el fuerte de este equipo era precisamente ése: el picheo. No obstante, fue uno de los puntos de mayor fragilidad, ya que perdieron ventajas sumamente cómodas. Ventajas que, de haber sido mantenidas, hubieran evitado toda la polémica que se generó tras el triunfo ante Venezuela.

Razón 2: Edgar González

El manager del equipo mexicano tampoco estuvo a la altura. Tomó una serie de decisiones altamente cuestionables: tardanza en reaccionar para cambiar al pitcher, no usar la táctica para avanzar corredores (toques de pelota), uso de bateadores emergentes, cambiar a Esteban Quiroz -su mejor bat en el torneo-, respetar en exceso las jerarquías., y no entender que, en un torneo tan corto, no se pueden dejar ir las oportunidades. Y México las dejó ir en más de una ocasión.

La falta de estrategia y el exceso de pasividad de González en los momentos clave de los partidos, terminaron por costar demasiado caro.

Razón 3: El partido contra Italia

México dominó todo el partido. Tuvo siempre la ventaja y entró a la novena entrada con una cómoda ventaja de 4 carreras (9-5). Edgar González decidió apostar por Roberto Osuna, quien apenas se había reportado con el equipo, para cerrar el partido. Al “Cañoncito” lo tundieron a palos. Permitió 2 carreras, se le llenaron las bases y no sacó ni un out. No es de extrañarse. Osuna no había participado en ningún juego de preparación. No tenía ritmo ni control.

El manager tardó en sacarlo y le dio la bola a Oliver Pérez, quien no lo hizo mejor. Un hit y un doble que terminaron por darle la vuelta al marcador a favor de los italianos.

Ese resultado de 9-10 al final fue una losa pesada y ese partido fue el que terminó por favorecer a Venezuela para que ellos tuvieran una oportunidad más para avanzar en el torneo.

Razón 4: Adrián González

A México no le faltó bateo, pero si le faltó el bat de “el Titán”. Un solo hit en todo el torneo. Una sola carrera impulsada. Sin paciencia en el palto. En vez de buscar conectar hits, González trataba de sacarla del parque.

Se entiende que la mayoría de los peloteros vienen en ritmo de pretemporada, sin embargo, González es el referente de la pelota mexicana, y el aficionado esperaba una mayor aportación de “el Titán” a la ofensiva.

Razón 5: Errores defensivos

Dos errores puntuales terminaron por complicar el panorama. El primero de Luis Cruz contra Italia, que de haber fildeado correctamente la pelota, hubiera implicado una mayor tranquilidad para Osuna en el montículo. Sin embargo, eso permitió que el rally continuara.

El segundo vino contra Puerto Rico. En la parte alta de la novena entrada, con dos outs, dos strikes y cayendo 5-4, Carrillo, el cátcher, dejó caer una pelota en la zona de foul. Esto le abrió la puerta a Puerto Rico, que encadenaría hits para un rally de 4 carreras y terminar de matar la esperanza mexicana de remontar en el marcador.

El comité organizador hizo el ridículo con la interpretación del reglamento. #WorldBaseballClassic #WBC2017