#Atlas tiene como objetivo lograr un título de liga, el segundo en su historia, después de que hace más de seis décadas consiguió el único que cuenta en su registro de galardones.

El equipo de Guadalajara ha pasado por varias metamorfosis en estos 66 años, para ser exactos, desde cambios generacionales en jugadores, pasando por lo administrativo y también formatos en el #Futbol mexicano; pero que hoy es uno de los ocho equipos perfilados al título en este Clausura 2017.

Añoranza del único título de liga

Los aficionados de Zorros no son seguidores que se enamoraron del equipo por moda, en su mayoría es por herencia, porque el abuelo se la pasó al padre y él a su hijo...

Anuncios
Anuncios

Pero aunque la última generación no le tocó ver a su equipo campeón, la añoranza del único título de liga se mantienen.

Fue en la temporada 1950-1951, cuando los atlistas supieron lo que era levantar un campeonato, un año antes habían logrado el segundo de Copa. En esa época era el mejor del futbol mexicano, y en la final enfrentaron a las Chivas... sabían que ese domingo 22 de abril no sería el mismo.

En aquella edición del Clásico Tapatío, los rojinegros ganaron 1-0 con gol del costarricense Edwin Cubero, quien hizo la diferencia desde los once pasos y así le regaló a la afición una de las mayores alegrías.

Las décadas pasaron, con ellas llegaron jugadores como Ricardo Chavarín, Carlos González, Alfredo Torres, 'Pistache' Torres, Daniel Osorno, Miguel Zepada, Juan Pablo Rodríguez, pero a pesar de haber hecho grandes temporadas, no pudieron conseguir un título.

Anuncios

Una nueva oportunidad de ser campeones

Desde su venta a Grupo Salinas, el primer objetivo se cumplió "la permanencia en Primera División" y ahora es ser campeones.

Se les ha negado por mucho tiempo, pero ahora el proyecto atlista se ha consolidado y tras dos años de ausencia volvió a estar en una Liguilla. En los últimos 20 torneos, sólo han estado cuatro ocasiones en esta fase eliminatoria. Con la nueva administración y jugadores emblemas como Rafa Márquez, le han dado al equipo una nueva esperanza de ser campeones.

Aunque Rafa no puede jugar por la operación que se sometió, su peso en la institución sigue siendo mayor. Él se ha convertido en el motor de un equipo que hace cinco años estuvo inmiscuido en problemas de descenso, y que ahora presume estar entre los ocho mejores del balompié mexicano.

Afición: amor y sufrimiento por un mismo equipo

Porque así como los atlista aman a su equipo, también han sufrido con ellos: "ir a ver jugar al Atlas, es saber que va a perder", una frase que retumba en todos los aficionados, pero al final están al filo de la butaca apoyando y mostrando ese amor que los identifica como seguidores de hueso colorado.

Si bien Atlas no es de los grandes clubes en México, si es uno de tradición y herencia, porque ellos han demostrado que quien persevera alcanza, y por eso siguen en la Primera División y con ganas de darle una alegría más a los fieles que han estado tanto en las buenas como en las malas.