La investigación sobre la muerte del ex ala cerrada de los New England Patriots, Aaron Hernández, quien aparentemente se suicidó en su celda hace dos semanas, sigue siendo un misterio, sobre todo por los motivos que pudo haber tenido el exjugador de la #NFL.

Hernández estaba comprometido con Shayanna Jenkins, con quien tenía una hija de cuatro años, Avielle Janelle Hernández, y acababa de ser absuelto por el asesinato, en 2012, de Daniel de Abreu y Safiro Furtado, los cuales fallecieron durante un tiroteo en Boston.

Se ha dado a conocer que llevaba días planeando su suicidio y que dejó tres cartas: una para su hija, otra para su novia y una más para Kyle Kennedy, joven de 22 años con quien aparentemente mantenía una relación homosexual en la cárcel, pues Kennedy cumplía una condena por robo a mano armada en Souza Baranowski, el mismo centro penitenciario de Massachusetts en el que Hernández estaba preso.

Anuncios
Anuncios

De acuerdo con el diario británico Daily Mail, Kyle Kennedy fue la última persona que vio con vida a Hernández y, antes de suicidarse, el ex jugador le obsequió un reloj valorado en 50.000 dólares, además de otras posesiones. Kennedy, que en marzo de 2018 podría salir en libertad, se ha mantenido alejado de los medios de comunicación.

Por su parte, la revista Newsweek publicó de manera reciente que #Aaron Hernández pudo haber asesinado a Odin Lloyd en 2013, razón por la cual Hernández cumplía una condena perpetua en el centro penitenciario de Bouza Baranowski, porque éste sabía de las relaciones homosexuales que mantenía el exjugador de la NFL y de esta forma quiso mantenerlas en secreto.

Newsweek también ha informado que tras la autopsia del ex jugador de americano se encontró en su cuerpo una droga conocida como “K2” (marihuana sintética); sin embargo, la Oficina Forense de Massachusetts indicó a TMZ Sports que “los exámenes toxicológicos están incompletos, por lo que solamente se trata de un rumor”.

Anuncios

De cualquier modo, el centro penitenciario está siendo investigado para determinar el modo en que la droga pudo haber llegado a las manos de Hernández.

En tanto, la familia de Aaron Hernández asegura que el ex jugador de los Patriots únicamente les dejó deudas. Tras el arresto de Hernández, su equipo rompió el contrato que tenía con él por cinco años y 40 millones de dólares, de los cuales el puertorriqueño apenas había cobrado diez. Al parecer, la prometida de Hernández recibió una orden judicial para poner en venta la casa en la que vivía con su pareja y su hija, en el condado de North Attleboro, Massachusetts, y que tiene un valor aproximado de 1.300.000 dólares. La familia de Odin Lloyd espera recibir el dinero de la venta de la casa como indemnización tras la muerte de Hernández.

Todo esto se suma a la decisión de la familia del exjugador, que ha donado el cerebro de Hernández a la Universidad de Boston para que sea analizado, pues se sospecha que sufría de una encefalopatía traumática crónica, enfermedad que se relaciona con los múltiples golpes en la cabeza que reciben los jugadores de americano y que podría explicar la conducta errática del ex ala cerrada de los Patriots.

Anuncios

#Deportes