Miércoles 13 de noviembre, Ciudad de #México, lugar, Estadio Azteca. El país entero se paralizaba, la Selección Mexicana de Futbol se jugaba la vida ante una optimista Selección de Nueva Zelanda, ambos países completamente diferentes pero con jugadores con un mismo objetivo, el pase al Mundial de Brasil 2014.

La cita estaba pactada con el destino, tan solo un día antes del encuentro el socorrido Miguel “Piojo” Herrera daba a conocer la alineación, con una base del América que brillaba como campeón, la misión, en dos partidos rescatar una eliminatoria para el olvido, que por no ser por EEUU quien le gana a Panamá arrebatándole el sueño mundialista y entregándole la opción a los verdes, ni el repechaje se hubiera alcanzado, de la mano del Miguel "Rey Midas" Vucetich, una carta que parecía fuerte pero que a la postre fue perjudicial.

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Llegaba con la elegancia que le caracteriza a Miguel Herrera, los vestidos listos llenos del sueño mundialista, prácticamente no se conocían los rivales, algo que provocó nerviosismo, pero de algún modo era ventaja ya que podrían salir con sus armas más fuertes sin que se sospechara.

Comienza a rodar el balón, los nuestros de camiseta verde, pantaloncillo blanco y calcetas rojas, más patriotas no podían ser, mientras que la visita vestía una indumentaria negra como la tarde que les esperaba, el balón volaba de área a área, más sustos del lado neozelandés, pero la esférica solo coqueteaba con las redes.

México se veía más cómodo conforme transcurría el tiempo, cada vez más llegadas tocando la puerta que haría soñar en las “caipiriñas en Ipanema”, mientras los verdes contaban las veces que llegaban, el arquero Moss, contaba las veces que se mostraba como héroe, simplemente era el jugador más destacado por el bajo rendimiento de sus defensores.

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El sol brillaba en lo alto, augurando un camino reluciente, dando el primer aviso al minuto 18, cuando nuevamente Moss saca de la línea un balón que prácticamente besaba las redes, por segunda ocasión el esférico visitaba el poste al ser impactado por El Maza” Rodriguez, un tibio remate de Raúl Jiménez mostraba el poderío nacional en menos de 15 minutos, hasta que comenzó la fiesta, el centro de Luis Montes a un movedizo Oribe Peralta que al buscar el balón chocaría con dos defensas sumando una mala salida del hasta ese momento Glen Moss dejando el rebote cerca de los pies de sinaloense Paul Aguilar quien con sutileza hasta el minuto 31 daba por inaugurado el marcador, de ahí en fuera todo fue sonrisas y gritos.

Al 39 con cabezazo de Raúl Jiménez la fiesta continuaba dejando los cartones 2-0 en la primera parte, el entusiasmo, la adrenalina ni las ganas de conseguir el objetivo, no se quedaron en el descanso, los goles llovieron cual tormenta, se uniría a la celebración en dos ocasiones Oribe Peralta además del eterno capitán Rafa Márquez, la gente quedaría afónica de cantar los goles de su selección, salvo un granito en el arroz, un anotación de los de negro con la camiseta número 13, James pondría el del honor.

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Martes 19 de noviembre, a definir lo que parecía ya finiquitado, la Selección de Nueva Zelanda golpeada recibía a los mexicanos en un ambiente cálido y amigable, la tarea para los “kiwis” parecía complicada pero ellos no bajarían los brazos hasta el pitido final, para su fortuna los aztecas traían el impulso de haber ganado por un amplio marcador en la ida, esta alegría y entendimiento comenzó a verse reflejado al minuto 13 de la primer parte con gol de Oribe Peralta, la afición mexicana ya soñaba al ritmo de samba ya que el Hermoso Peralta haría un hat-trick.

Ya con un abultado marcador reaccionaría una digan selección neozelandesa, en dos ocasiones mandaría guardar el balón, de penal y con una muy buena jugada que inició por la derecha terminando con un remate dentro del área comandada por Moisés Muñoz, aun así la selección mexicana volvió a visitar el arco rival terminando la tarea en los pies de “El Gullit” Peña, clavando la tumba de los sueños del país de Oceanía.

Este miércoles se vuelven a ver las caras, en una situación completamente distinta, ahora no habrá dos partidos, solo los separan 90 minutos de adrenalina para mostrar las armas que tiene cada uno, se espera un partido con muchos goles y tres puntos que hagan elevarse a los mexicanos con la Copa Confederaciones. #FIFA