Pocas fechas han sido marcadas en el calendario con tanto dolor por la Selección Mexicana como el 29 de junio, justo la fecha donde México se medirá contra Alemania por las semifinales de la #Copa Confederaciones, es la misma en la que fue eliminado en las Copas del Mundo de Francia 98 y Brasil 2014.

29 de junio de 1998

#México llegaba con poco que perder ante la poderosa #Alemania de Jürgen Klinsmann, sin embargo, para sorpresa de todos, Luis Hernández adelantó a México al minuto 47' y cuando todo parecía indicar que alcanzaríamos el quinto partido, errores propios mataron el sueño tricolor.

29 de junio de 2014

Mejor conocido como el día del "No era penal".

Anuncios
Anuncios

México nuevamente se quedó cerca de los cuartos de final de una Copa del Mundo, los "Aztecas" tuvieron a Holanda en un puño y cuando parecía que daríamos el salto de calidad, Sneijder, Robben y Huntelaar nos regresaron de golpe a la realidad.

El "exorcista" Juan Carlos Osorio

Para estas semifinales, México trae consigo a un exorcista de malas rachas. Juan Carlos Osorio ha sido criticado hasta el cansancio por su sistema de juego, pero este ha sido efectivo en lugares donde México históricamente la pasaba mal.

De la mano de Osorio, México terminó con 24 años sin ganar en Canadá. También terminó con 23 años sin conocer la victoria en San Pedro Sula, Honduras y por último, acabó con el mito de Columbus y con 45 años de que México no derrotaba como visitante a Estados Unidos en la eliminatoria de Concacaf.

Anuncios

Ahora, Juan Carlos Osorio se enfrenta a una de las máximas bestias negras del futbol mexicano: Alemania. México nunca ha podido vencer a los teutones en partidos oficiales; en sus cuatro enfrentamientos, Alemania se ha llevado todas las victorias, tres en Copas del Mundo y una más en Confederaciones.

Del otro lado también buscan revancha

México no es el único que buscará revancha en esta semifinal. En Alemania hay un chico que tiene bien presente lo que es jugar ante el "Tri". Hace seis años, Emre Can disputó la semifinal del mundil Sub-17 ante México.

Aquella tarde en Torreón, Can era el capitán de Alemania, anotó un gran gol que parecía terminar las esperanzas mexicanas, sin embargo, Jonathan Espericueta y Julio Gómez se encargaron de obrar un milagroso triunfo para los verdes.

Si México quiere llegar a la final de la Copa Confederaciones y silenciar a todos los que han criticado la forma de juego de este equipo, primero deberá superar sus fantasmas del 29 de junio.