Pocos apostaban por #Venezuela como una selección favorita a disputar el título mundial Sub-20. En menos de un mes, la "Vino Tinto" ha maravillado al planeta entero y hoy están a 90 minutos de consagrar una epopeya, dejando de lado los problemas políticos y socioeconómicos que vive el país sudamericano.

¿Pero cómo le hizo Venezuela para llegar a esta instancia? La respuesta está en el Director Técnico, #Rafael Dudamel, un ex-portero que vivió un calvario como jugador, víctima del bajo nivel futbolístico que históricamente ha tenido la "Vino Tinto", mismo que se tradujo en recibir 109 goles en 54 partidos con la selección.

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Pero como estratega la historia ha sido diferente para Dudamel. Con la Sub-17 ya consiguió un subcampeonato sudamericano y una calificación al Mundial Sub-17. Con la Selección Mayor, avanzó a la segunda ronda en la Copa América Centenario y tuvo en la lona a Argentina en la presente eliminatoria sudamericana.

La fórmula con la Sub-20

Dudamel ha tenido muy claras sus ideas durante todo el Torneo. Su equipo juega 4-2-3-1, con Fariñez dando seguridad en el arco, Velásquez y Ferraresi en la central, los dos Hernández, Ronald y José por las bandas. En medio campo, el territorio es propiedad del capitán #Yangel Herrera y Ronaldo Lucena. Poco más arriba, Chacón, Peñaranda y Córdova son los encargados de ayudar a Peña con los goles.

Los pilares de Dudamel

Venezuela tiene dos pilares que lo han llevado hasta la final de la Copa del Mundo Sub-20.

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El primero y más sólido, el portero Wuilker Fariñez. En todo el Torneo sólo ha permitido dos goles y en la tanda de penales contra Uruguay en semifinales atajó dos disparos que abrieron la puerta de la final.

Yangel Herrera. Capitán y cerebro de la Selección Sub-20 se ha encargado de liderar al equipo. En octavos de final mató a Japón de un cabezazo y ante Uruguay marcó con autoridad el último penal de su equipo. El aporte ofensivo y defensivo de Herrera lo tienen en la mira de Pepe Guardiola, quien podría utilizarlo la próxima temporada con el Manchester City, equipo que es dueño de la carta del jugador venezolano.

El orgullo "Vino Tinto"

Pero lo que más hay que aplaudirle a Dudamel es que borrado de estos chicos el complejo de inferioridad que a veces termina por pesarle a los equipos que no tienen un historial futbolístico como respaldo. En este Torneo, Venezuela no se intimidó ante Alemania, México, Japón, Estados Unidos y Uruguay, rivales que eran favoritos en las apuestas y en el análisis deportivo.

Dudamel le impregnó a esta Venezuela un ADN ganador, un sentimiento de que nadie gana con la playera y para cerrar con broche de oro, no hizo aparte los problemas que atraviesa como país Venezuela, sino que más bien los convirtió en motivación para darle a este equipo algo en que creer durante todo el Torneo. Es hora de que Venezuela se gane su lugar en el mundo del fútbol.