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Tras el gol que determinó la victoria [VIDEO]del duelo de ida en la final de la #Copa Libertadores 2018 entre Gremio y Lanús, el equipo argentino perdió los estribos y comenzó a perder la calma.

La situación empeoró cuando el juez de compromiso, Julio Bascuñán. Todo comenzó con una falta del jugador del equipo granate, Diego Brahieri, el árbitro chileno cobró la falta, pero no lo amonestó.

Tras tensos minutos de reclamos del equipo brasileño, Bascuñán cambió de parecer y le sacó tarjeta amarilla al jugado argentino, lo que significó que se perderá el duelo de vuelta por acumulación de cartulinas.

Pero es no fue todo lo que calentó los ánimos.

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Los locales atacaban el área rival y el portero visitante despejaba con sus puños, sin embargo, en las imágenes se aprecia claramente cómo Nicolás Aguirre se desentendió de la jugada y buscaba desestabilizar a Jael.

Una acción que ameritaba lanzamiento penal y que el juez chileno pasó por alto. Ambos equipos [VIDEO] rodearon al encargado de impartir justicia y comenzó una pequeña rencilla de empujones y golpes entre ambos elencos, que estaban bastante molestos con las decisiones arbitrales, que fueron responsables de los roces entre los equipos finalistas. #Futbol