Lamentablemente, no importa de qué color sea el partido político que tenga los destinos gubernamentales en México, siempre sucede lo mismo, se juega a una sola carta, no existe diversificación económica en en este país, existiendo tanto talento y gente con muchos deseos de hacer negocios.

Desde hace más de cuarenta años, México ha sido un país dependiente de la exportación de hidrocarburos, por lo que siempre se encuentra sujeto a las fluctuaciones económicas y financieras que se presentan en diversos contextos y plataformas económicas.

De nada sirve generar reformas que al parecer sirvan como modelo para impulsar mejor el crecimiento económico, si se sigue dependiendo de un solo producto, que en los últimos años no ha servido de gran cosa para mejorar las condiciones de las grandes mayorías en este país.

Se deben de buscar otras alternativas que permitan mejorar las condiciones de vida y ofrecer una distribución del ingreso, más equitativo.

En los últimos años se ha podido apreciar que el #Turismo puede ser un detonador muy importante que puede generar divisas y empleos directos que ayuden a mejorar las condiciones de vida de diversas regiones del país.

Existen diferentes opciones para generar turismo, no sólo se pueden visitar lugares de sol y playa. En México nos olvidamos que existen muchas opciones, que van desde el turismo cultural, arqueológico, ecológico, enológico, tecnológico, y de una gran diversidad de aspectos que realmente pueden generar enormes cantidades de visitantes hacia varias regiones y destinos del país.

La diversificación de segmentos turísticos puede generar regiones exitosas con destinos de fines de semana, que permitan que las personas que viven en las grandes ciudades, puedan visitar destinos aledaños a estas, en los que se conserven tradiciones y costumbres, y que a la vez se puedan difundir por medio de visitas guiadas y estancias cortas, creando una serie de redes integrales  de poblados y municipios que no dependan de la temporalidad vacacional o de otros aspectos muy propios de la comercialización de la actividad.

Al parecer, la actividad turística en pequeñas comunidades permitiría una mejor integración y distribución de los ingresos, además de crear mejores condiciones de vida, así como también una diversificación cultural más grande en los diversos sectores sociales.

Ojalá nuestras autoridades observen este fenómeno que se ha manifestado en nuestro país en años recientes, y realmente apoyen a los pequeños empresarios y artesanos a comercializar mejor sus productos y servicios en favor de las comunidades rurales y pequeñas poblaciones de nuestro país.