El término nini, que equivale al acrónimo inglés NEET (Not in Employment, Education or Training), se acuñó en el Reino Unido en 1999. Para el año 2005, la Encuesta Nacional de la Juventud reportaba que 33.7% de los jóvenes mexicanos de 20 a 24 años no había trabajado jamás, pero varios de ellos se encontraban estudiando. ¿Qué pasa con estos jóvenes en la actualidad? ¿Dónde están aquellos jóvenes que estaban realizando sus estudios universitarios en el 2005? ¿Se han integrado al ámbito laboral?

En la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del 2014, son aproximadamente 7, 164, 268 mexicanos no económicamente activos que tienen estudios de nivel medio superior y superior.

Desafortunadamente, el problema del desempleo en México ha sido una situación constante de muchos años, sin embargo, el informe "Panorama de la #Educación 2014" presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestra que existe un mayor índice de desempleo entre los jóvenes que cuentan con un título universitario que trabajadores sin educación superior.

Sobre esta situación, Luis Eduardo Ugalde, presidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (FECAPEQ), considera que gran parte de la responsabilidad recae sobre las empresas. Ya que varias de ellas, en el afán de reducir costos, contratan pasantes o trabajadores sin título universitario por un salario menor que el que deberían pagar a un profesional.

Sin embargo, el problema no termina ahí, este escenario obliga a los egresados universitarios a bajar sus expectativas para ocupar un puesto de empleo. Y de esta manera vemos a licenciados o jóvenes con posgrado recibiendo un sueldo muy bajo y sin seguridad social.

Por otra parte, a pesar de que en los últimos días el gobierno afirmó que la economía nacional crecerá un 3.9% durante los próximos meses, según el INEGI la tasa de desempleo se mantiene casi sin variaciones que el año pasado. Además de presentarse un aumento en la tasa anual de informalidad laboral, es decir, empleados que trabajan sin seguridad social, que alcanzan el 58.2%.

Entonces la pregunta no debería de ser cuántos jóvenes mexicanos no estudian ni trabajan, sino cuáles son las razones que ha llevado a estos jóvenes a encontrarse en esta situación y qué soluciones podemos encontrar al respecto. #Trabajo