La comida rápida gravará 16% de Impuesto al Valor Agregado (IVA) a partir del 1 de julio de 2015, se consuma en el local donde se compra o no. Es decir, que si antes la comida rápida te costaba $ 100.00, a partir de julio, te costará $ 116.00. Hagan cuentas y determinen cuánto más es lo que van a pagar si consumen dichos productos regularmente en este tipo de establecimientos. 

El pasado 24 de junio de 2015, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) publicó en su portal de internet la Tercera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelanea Fiscal para el 2015 y sus Anexos 1-A,3,7,15,23, y 26, en los cuales hizo mención de la disposición mencionada en el primer párrafo.

Desafortunadamente, esta disposición abarca alimentos como sincronizadas, gringas, burritos, rollos, wraps, croissants, bakes, empanadas, volovanes, pizza, guisos, hot dogs, banderillas, hot cakes, alitas, molletes, hamburguesas, bocadillos, sushi, tamales, sopas instantáneas, nachos..., en fin, toda la comida deliciosa. El IVA es aplicable ya sea que consumas estos alimentos en un local de comida rápida, o bien, los compres en alguna tienda de autoservicio. 

Esta disposición repercute directamente en la economía de quien consume estos alimentos, sin embargo, también puede afectar al comerciante, ya que al encarecer el producto, existe la posibilidad de que bajen las ventas, situación que preocupa desde los pequeños negocios hasta las grandes corporaciones.

Aunque también puede pasar como con los cigarros, que de repente aumentaron considerablemente su precio porque se les gravó un impuesto, con la "finalidad" de disminuir el consumo de este producto que es nocivo para la #Salud, sinceramente yo no he visto ninguna tienda que deje de vender cigarros porque nadie los compra, la venta sigue igual a pesar del precio. 

La desventaja que tiene la comida rápida, a diferencia de los cigarros, es que ésta puede ser preparada en casa, por lo que creo que muchas personas optarán por preparar sus quesadillas y hamburguesas en casa para sortear este impuesto, que, cabe hacer la aclaración, grava al producto terminado, más no a los insumos; por ejemplo, si deseas comprar una hamburguesa, tendrás que pagar un IVA por ella, en cambio, si compras la carne, el pan y los condimentos para prepararla en casa, no pagarás el impuesto por ellos.  #Gobierno #Impuestos

Para la próxima vez que quieras consumir comida rápida, será necesario que evalues el costo-beneficio de adquirirla hecha o preparla en casa.