Según la Ley Federal del #Trabajo, "El trabajo es un derecho y un deber social. No es artículo de comercio, exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta y debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida, la salud y un nivel económico decoroso para el trabajador y su familia."

Pero resulta que a 7.5 millones de jóvenes mexicanos se les priva de este derecho y están imposibilitados para cumplir su deber social. En México no se genera los empleos que requieren 1.35 millones de jóvenes que se integran a la población económicamente activa cada año, y este déficit acumulado es el que arroja la cifra de "ninis", pues tampoco tienen oportunidad de estudiar, de ahí el vocablo acuñado por el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el doctor José Narro Robles, debido a que "ni estudian ni trabajan".

Por no trabajar, no aseguran la vida , la salud de su familia, ni el nivel de vida decoroso; y los que logran un puesto de trabajo no tienen el salario remunerador suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos, por lo cual están expuestos, unos y otros, a la miseria y las tentaciones que ésta engendra, como la emigración y la delincuencia en busca de la satisfacción de las citadas necesidades.

Esta es una herida que supura todos los días a través de miles y miles de mexicanos que emigran a Estados Unidos, otros tantos que inundan el Metro, los autobuses, los cruceros y demás puntos de reunión en todas las ciudades grandes y medianas; y como ahí no caben todos, otros se dedican a las actividades delictivas e incrementan los índices de inseguridad y de muertos en su combate, en los centros urbanos de nuestro país.

Como queda expresado, millones de mexicanos son obligados por la necesidad, por ser "ninis", a poner en riesgo su libertad corporal cuando intentan cruzar la frontera y enfrentan el racismo permanente y el de carácter electorero, más agresivo que el otro: se convierte en delito tener apariencia de mexicano en las calles, por ahora, se les niega servicios de salud y educación, y sus salarios son bajos debido a su condición de ilegales que no les permite el acceso a la justicia

Si entran al país vecino después de muchos peligros y humillaciones, como viajar en trailers de doble fondo, caminar por el desierto, etc., realizan los trabajos más rudos e indignos que existen en esos lugares. Pero quienes se quedan a ostentar en su patria el título y la condición de "ninis", dejan de serlo cuando ingresan a las filas de la delincuencia y acaban por caer presos o muertos en esa actividad peligrosa, indigna e ingrata desde cualquier punto de vista, pues priva de la tranquilidad y de la seguridad a sus familias y a las de muchos mexicanos más; es decir, no aseguran la vida ni la salud y el nivel económico "decoroso" se pierde en cualquier momento, por la guerra entre delincuentes o por la otra guerra entre éstos y los cuerpos de "seguridad" del Estado mexicano.

Es necesario que la realidad empiece a aproximarse al ideal planteado en la Constitución y las leyes que de ella emanan, pues de lo contrario se agudizarán la miseria y la delincuencia que ella propicia, y el desarrollo nacional seguirá siendo un mito y materia de discursos demagógicos cada tres y seis años. #Derechos #Derechos Humanos