La minería es un negocio extremadamente lucrativo, alrededor de todo el planeta, grandes corporaciones dedicadas a este importante eslabón de la economía, realizan millonarias inversiones con el objetivo de extraer metales preciosos de las entrañas de la tierra.

Esta rentable actividad caracterizada por su opacidad, es también una de las más contaminantes y peligrosas para los humanos y los ecosistemas de las regiones donde se lleva a cabo, a pesar de que las cifras varían en cada país, no es un secreto que sus ingresos superan los varios miles de millones de dolares.

Esta explotación de los recursos por demás cuestionada por ecologistas, científicos y opinión pública, vuelve a ser motivo de debate en el mundo; a pesar de que varios países ya han firmado acuerdos mediante los cuales se prohíbe total o parcialmente la actividad minera en los fondos marinos, otros en cambio, autorizan y apoyan abiertamente la misma, sin considerar el perjuicio que esto representa para los ecosistemas marinos, las actividades vitales como la pesca, así como para las poblaciones costeras que verían afectado su medio de vida y con toda probabilidad, el de las próximas generaciones.

La megamineria, durante décadas se ha cobrado un número indeterminado de víctimas, tanto directa como indirectamente; Millones de árboles talados, millones de hectáreas de tierras devastadas por la actividad, miles de comunidades desplazadas, ríos y acuíferos subterráneos contaminados, destrucción de ecosistemas, saqueo de recursos, explotación humana, es parte del saldo asociado a la rentable, a la par que destructiva industria minera.

No todo está perdido, recientemente, un grupo de eminentes científicos independientes, entre los cuales se encuentran; biólogos, geólogos, paleontólogos, geoquímicos, etcétera, ha hecho un llamado de atención, elaborando un documento cuyo contenido es una propuesta para exhortar a gobiernos de todo el mundo, a que sean suspendidos los contratos firmados con corporaciones mineras y se prohíba la extracción de metales preciosos de los fondos oceánicos.

El documento en cuestión, va dirigido al secretario de la Autoridad Internacional para Protección de los Fondos Marinos (ISA), Nii Allotey Odunton, miembros de la Asamblea, del Consejo, Comités de (ISA), y Ministros relevantes.

En el documento se insta a la Autoridad Internacional para Protección de los Fondos Marinos, a realizar una gestión más transparente, tomando en cuenta que la función principal y prioritaria de la organización, debería ser; la conservación y defensa de los fondos oceánicos, la biodiversidad de los mismos, así como la defensa de los derechos de las poblaciones costeras.

Estaremos muy atentos al desenlace de esta trama que promete ser una batalla campal entre científicos, gobiernos y mega corporaciones mineras.

Esperemos que esta vez triunfe el sentido común y los derechos de los ciudadanos y el Medio Ambiente estén por encima de los desmesurados intereses económicos de las corporaciones. #Ecología