En el paquete presupuestal entregado al Congreso de la Unión para el próximo año 2016, la Secretaria de Hacienda y Crédito Público a través de su secretario Luis Videgaray, entre otras propuestas plantea la liberación del precio de las gasolinas, la cual había sido programada para el año 2018 en la Reforma Energética.

 

Esta propuesta –según el secretario Videgaray- evita que el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) de las gasolinas, se vuelva negativo por el subsidio que se le otorga a este combustible al ser importadas y se enfoca a beneficiar al consumidor final quien tendrá la oportunidad de elegir entre diversas gasolineras, el precio que más convenga a sus intereses.

 

Agregó que esta medida busca aprovechar el bajo costo del petróleo a nivel mundial para proveer a #México de combustibles más económicos, ayudando de esta forma a la sociedad mexicana con gasolina más barata.

 

Con lo anterior, los consumidores de gasolina encontrarán distintos costos por litro y el costo se determinará con base al precio internacional del petróleo.

 

Según el portal Global Petrol Prices, en Estados Unidos el precio promedio por cada litro de gasolina en el período del 1 de junio al 7 de septiembre del 2015 fue equivalente a 13.32 pesos mexicanos, con un valor mínimo de $12.32 y un máximo de $13.70.

 

Este portal también señala que el precio promedio a nivel mundial por litro de gasolina es de alrededor $ 23.87 pesos mexicanos ( $1.38 US Dollar)

 

Este tipo de medidas es común verla en países como Estados Unidos en donde existen diversas compañías de petróleo que ofrecen sus combustibles a muy variados costos y es el consumidor final, quien elige la gasolina acorde a su presupuesto, capacidad económica, uso y calidad del combustible.

 

La medida podría ser buena en México, sin embargo cabe aclarar que nuestro país no cuenta con la estabilidad financiera y económica como la tiene Estados Unidos para poder aplicar este sistema, así como un marco legal que impida a los productores y expendedores de gasolina, no lucrar o especular con dicha situación.

 

Si analizamos que estos últimos meses los precios internacionales del petróleo han tenido caídas bastante drásticas que han llevado a una fuerte crisis económica mundial, sería una buena noticia saber que el precio de la gasolina bajaría en similares circunstancias.

 

Sin embargo la realidad es otra en nuestro país, como nuestra economía está basada en un gran porcentaje en la explotación petrolera, la inestabilidad en los precios internacionales del petróleo, provocará una gran inseguridad que en ningún momento se verá reflejado en beneficio para el consumidor, así como la plantea Videgaray.

 

En nuestro país, nunca hemos visto que bajen los precios de los bienes y servicios y ésta no sería la excepción por lo que es de dudar que los precios de las gasolinas a partir del 1 de enero del 2016, sean menores a los que tenemos hoy en día, más bien van a ser más alto a los actuales.

 

Ojalá y nos equivoquemos. “A río revuelto ganancia de pescadores” #Gobierno #Finanzas