Cuando el mexicano Rodrigo Sánchez Gabito y el francés Thomas Ricolfi eran estudiantes de un master de negocios en la Universidad de Harvard y se hicieron amigos nunca se imaginaron que unos años más tarde habrían cambiado la vida de más de 200 familias de escasos recursos en la entonces lejana Ciudad de México. Sin embargo, fue allí, en un dormitorio universitario ubicado en Boston donde nació la idea de crear un emprendimiento social que atendiera a las más de un millón de pequeñas tiendas de abarrotes que en México están sufriendo por la competencia desmedida que les representan las cadenas de conveniencia.

"Nos dimos cuenta de que esos micronegocios que son el sostén de miles de familias mexicanas estaban en grave riesgo a menos que se les acercara a conocimientos básicos de economía, mercadotecnia y servicios financieros", explica Ricolfi, fundador de lo que hoy es Tenoli.

Tenoli, que en lengua náhuatl significa "Puente" comenzó operaciones en 2014 para acercar a estos microempresarios no sólo al conocimiento que requerían en negocios, también a beneficiarse de alianzas estrategias para acceder a créditos, conocer nuevas marcas e incluso tener seguros de vida y contra robos a precios accesibles. Y todo ello, gratis pues el modelo de negocio de Tenoli está enfocado a la vez a ofrecer a las empresas grandes y medianas, información especializada en torno a los micronercados en México.

Con apenas poco más de un año en operación y solo un centro de atención ubicado en un mercado público del barrio de Santa Cruz Meyehualco, Tenoli ya ha apoyado a más de 200 tenderos y dentro de sus proyecciones para 2016 está la apertura de cinco centros más solo en la delegación Iztapalapa, donde existen registradas según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) 23,000 tiendas de abarrotes que podrían estar en grave riesgo ante el crecimiento de las tiendas de cadena.

Hasta el momento, los principales beneficios para los micronegocios han sido las alianzas estratégicas con aseguradoras, proveedoras de celdas solares para la reducción del consumo de energía por el uso de refrigeradores y otros aparatos, con una empresa proveedora de materiales de construcción, así como el contacto con estudiantes del ITAM e incluso universidades extranjeras que han llegado a hacer prácticas a Tenoli y han compartido sus conocimientos con los tenderos de Iztapalapa. #ADN #Crónica Ciudad de México #Finanzas