El pasado 23 de febrero, INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) informo que en el trimestre Octubre-Diciembre 2015, la economía mexicana presento un crecimiento real del  2.5%  respecto al 2014. Este resultado estuvo dentro de los pronósticos presentados tanto por Secretaria de Hacienda (2.0 a 2.8%) y Banco de #México (1.9 a 2.4%), Logrando superar así los resultados observados los dos años anteriores, 2014 (2.3%) y del 2013 (1.3%). Estos resultados no demuestran la situación de la industria en México. La industria manufacturera mostro un grave retroceso: la Industria química, Equipo de transporte y el subsector de metálicas básicas (más del 35% de la industria manufacturera) mostraron una caída importante. Otra industria que no permitió un adecuado crecimiento en México, fue la minería, mostrando un retroceso de 5.8%,  la peor en 20 años, y con una inversión que se ha disminuido a la mitad en los últimos 3 años, este el segundo año consecutivo que muestras retrocesos.

A pesar de que la industria no ha sido el principal motor del crecimiento económico en México como en otros años, otros sectores han visto una evolución que sobrepone los efectos de la industria. El sector de comercio ha mostrado su mejor rendimiento en los ultimos 3 años, al igual que el sector de servicios inmobiliarios; cuyo sector se prevé será de los principales motores para el crecimiento del año actual. Otro punto importante para el crecimiento del 2015 fue la IED, la cual mostró un crecimiento superior el 25% respecto al 2014, siendo el sector de telecomunicaciones uno de los más favorecido.

¿Crecimiento Real?

¿La economía mexicana en realidad está viviendo un crecimiento económico? ¿Es en estos tiempos turbulentos en los que el crecimiento económico ha mostrado un repunte? Cifras presentadas por el CONEVAL, indican que la pobreza laboral ha disminuido, incluso se redujo el porcentaje de personas que no logran obtener una canasta básica, a través de su salario. Esto puede ser explicado por la inflación, es bien sabido que la inflación – incluyendo la inflación en al canasta básica – se mantuvo, incluso por debajo de los pronósticos, ayudando a que el ingreso real no fuera afectado.

A pesar de que estas cifras y que los bajos porcentajes indican que la situación mexicana no ha empeorado, hay que mencionar que, por ejemplo en las zonas rurales, casi el 55% de las personas no tiene acceso  a la canasta básica. Hay que incluir que más de la mitad de los Estados del país se encuentra por debajo del promedio nacional de pobreza laboral, por lo que se tornan en estados que no lograr una sana productividad, y dejan de aportar al crecimiento nacional.

Está claro que en lo que va del año, no han sido buenos momentos para la economía mexicana, y hay que añadir que recientemente reporto altos niveles de inflación nacional, llegando a 2.94%, por lo que se ve que las presiones inflacionistas ya están afectando a la economía. Entre las ciudades más afectadas, se encuentran: Tijuana (6.5%), Mexicali (4.7%), Tepatitlan (4.5%), y la lista continua entre varias ciudades que se ubican por encima del 3% objetivo, planteado por Banxico.

Las perspectivas de crecimiento igualmente han sido afectadas, y principalmente por le anuncio a la disminución del gasto, por lo que se han ubicado alrededor de un 2% de crecimiento anual para México, todo esto envuelto con al situación de los mercados internacionales y el retroceso de los mercados emergentes,  las acciones futras de las entidades económicas en México serán fundamentales, para poder “amortiguar” los tiempos difíciles que pronostican para la economía mundial, y no depender de acciones aisladas, que permitan aminorar los hechos adversos de la economía. #Gobierno #Finanzas