Emilio Lozoya, director general de PEMEX desde diciembre 2012, dejó su cargo el pasado lunes 8 para darle llegada al ex director de IMSS José Antonio González Anaya – doctor en economía por Harvard -, quien buscara optimizar la eficiencia y rentabilidad de los procesos de PEMEX.

En palabras del mandatario mexicano Enrique Peña Nieto, este cambio se efectúa con el fin de “…enfrentar dos retos fundamentales: acelerar la transformación de Pemex para aprovechar las oportunidades de la reforma energética y al mismo tiempo lograr su fortalecimiento productivo y financiero en el contexto de bajos precios de petróleo”.

Este cambio se da en medio de una de las situaciones más difíciles de la petrolera. Por un lado, la extrema baja en los precios internacionales del petróleo, una excesiva carga fiscal, y ahora el reciente anuncio sobre un recorte presupuestal del gasto publico debido a la situación de PEMEX.

Situación Financiera de PEMEX

Para el trimestre III-2015 (último publicado por PEMEX)  reportó activos totales cercanos a los 126,000 mdd. Su nivel más bajo desde 2011. A finales del 2015, PEMEX mostro una caída en la producción por encima del 10%, con respecto a diciembre del 2012 (fechas en que Emilio Lozoya iniciaba su cargo como director general) ubicándose alrededor de los 2 millones 200 mil barriles. Durante la dirección de Emilio Lozoya la reducción en la producción ya se había observado, sin embargo los elevados precios del barril permitían percibir ganancias, y esto permitió reportar superávit en la balanza, en relación del comercio exterior.

Es bien sabido que la situación es otra, después de vario año PEMEX a reportada un déficit, a tal grado que tuvo que recurrir al mercado internacional, para equipararse al incremento automovilístico. Esto en lugar de recurrir a al incremento de la refinería, como seria de suponerse. En lo que va de la presente administración el consumo de gasolina a presentado u incremento constante, mientras que la producción de gasolina mostro una disminución. En el mismo periodo  su deuda financiera llego a los 87 mdd, un cremento de más de 20 md.

 ¿Qué esperar?

Durante la semana se dio a conocer que ante la baja de los precios del petróleo “es conveniente, hacer un ajuste presupuestal para el 2017 “Lo que en términos económicos significaría estar en austeridad. Una decisión no muy prudente para una economía que se encuentra en estancamiento, desde hace tiempo; por lo que no sería “prudente” pronosticar una mejora de la situación económica, al menos no con las decisiones que han sido tomadas.

Lo que se necesita es incentivar la actividad económica interna, mediante una nueva Política Monetaria, y una participación productiva por parte del Gasto Público; y algo importante sería centrarse en incentivo del Consumo, ya que este llega a representar 30% del PIB. Retomando la situación de PEMEX está claro que hace falta modernizarse, como se ha dicho en repetidas ocasiones pero no solo eso, hace falta una inversión productiva en PEMEX, la cual aumentaría la capacidad productiva y arrojaría resultado una vez que los precios del petróleo muestren una recuperación. #Gobierno #Finanzas #México