Una jornada después del cambio en la calificación por parte de la calificadora Moody´s, el peso mexicano y la Bolsa Mexicana de Valores reportaron bajas. Se espera que estos resultados no sean prolongados y se muestren sòlo en el corto plazo. Las bajas en calificaciones soberanas ya han ocurrido en repetidas ocasiones, y sòlo en una los efectos negativos fueron prolongados.

No sorprende esta baja en la calificación, principalmente estas calificaciones sirven como indicador de los mercados, y tarde o temprano ocurriría esto; las calificaciones soberanas generalmente son un indicativo hacia los flujos de inversión. Sin embargo ¿cómo afecta esto a la economía mexicana? El principal efecto que se fue un freno al  leve repunte que había mostrado el peso respecto al dólar en la última semana, esta claro que el panorama no pinta nada bien para México. La situación de Petroleos Mexicanos (PEMEX) está llena de incertidumbre, y pasar de Baa3 (riesgo moderado ) a Baa1 (riesgo considerable) sólo confirma lo vivido. El principal factor para esta decisión es que se corre demasiado riesgo crediticios, si PEMEX sigue financiando sus inversiones con inversiones externas, la calificadora considera que esto aun empeoraría, debido a la situación del mercado internacional del petróleo.

El punto fundamental para tener malas expectativas, es que el #Gobierno y la petrolera no  han dado indicios de que se logre una consolidación fiscal que pueda revertir la situación. Lo cual traería una nueva disminución para PEMEX.

De momento la calificación actual de México de A3 ( Medio-Alto, la cual está desde febrero 2014) está en revisión, aunque no es seguro que se concrete una disminución todo depende de cómo siga la situación con PEMEX, si se concretan los recortes de gasto a PEMEX, para hacer frente a  los problemas de liquidez. Y de llegar una disminución para  México seguramente seria de un escalos, pasando a ser Baa; situación que aun mantendría como una economía para invertir pero como un poco mas de riesgo.

El entorno de la petrolera, ya empieza a materializarse y enviar señales negativas hacia inversionistas extranjeros, cada vez se muestra el riesgo que tiene, por encima de las ventajas. No cabe duda que el plan de inversión extranjera para renovar PEMEX no está teniendo frutos y todo depende ahora de que acciones se tomen para aliviar los problemas de liquidez y la situación fiscal. #Bancos #Finanzas