Como ya ha sido una costumbre monetaria, el Brexit ha acaparado todas las portadas, de todos los medios de información financiera. Pero algo en común que se ha notado en todas esos análisis que se han hecho sobre el resultado de referéndum – incluso antes de que éste se conociera – es que el Brexit seria y es, la cusa de un mal económico global.

Pero ¿qué tan cierto es eso? Es algo que vale la pena preguntarse. Decir que la volatilidad económica en el mundo ha empezado a raíz del Brexit, es sin duda un grave error, aunque a estas alturas ya es conocido los efectos sobre las relaciones comerciales y los mercados financieros. Pero como siempre sucede en estos acontecimientos económicos de trascendencia, solo se analiza y enfatiza sobre los efectos, y rara vez conocemos las verdaderas causas.

Sorprende que en un ámbito económico actual, en el cual las Políticas Monetarias fallidas han estado en tela de juicio –  y han tenido implicación en las consecuencias económicas – no estén siendo analizadas como parte (y origen) del problema. Un ejemplo, es que la baja en las bolsas de valores se le atribuyo al referéndum, y no a los verdaderos causantes, los Bancos Centrales de USA y Japón, la FED decidió por cuarta vez consecutiva mantener sin cambios su tasa de interés, mientras que el banco de Japón, decidió no bajar – más- su tasa de   interés y aumentar los proyectos e compra de activos.

En la actualidad los mensajes recibidos de los bancos Centrales, parecen ser de poca seriedad; se anuncia que la economía va bien pero las acciones de los bancos centrales demuestran lo contrario. Los inversionistas deben recurrir a una fuente de información distinta a las comunicados de los bancos centrales.

El  Brexit, se ha convertido en la excusa perfecta para explicar – casi - cualquier efecto negativo en alguna economía, sin embargo, por sí mismo no es la causa de nada; y de haber ocurrido el Remain, no habría solucionado ningún problema. No se ha mencionado que los ya muy bajos niveles de intereses parecen estar destruyendo el margen financiero, entre las bolsas europeas.

Lo que deberíamos de empezar a analizar muy de cerca es el valor del oro, el cual suele ser un mejor indicador sobre efectos futuros. Por otro lado, en los próximos meses, seguramente seguiremos a espera de lo que hagan los bancos centrales alrededor del mundo y observar como tienen efecto en la economía, conocer la paridad de las divisas, qué ocurrirá con las naciones que buscan su independencia de cualquier bloque.

Pero sin duda hay que tener especial atención sobre qué acontecimientos son causa del desequilibrio económico mundial, y considerarlos como tal. Siempre existirá manera de ligar hechos, de manera que se puedan considerar causas de alguna acción tomada por el Banco Central – o cualquier autoridad económica -  como un recorte del Gasto Público, por ejemplo, pero no indica que sea la causa, ni el efecto, es solo una excusa para encubrir lo mal que se han llevado las políticas económicas, y lo mal que se seguirán llevando. #Gobierno #Europa #Finanzas