Aún cuando la mayoría de la población en general no somos expertos en política económica, fluctuaciones del dólar, caída de los precios del petróleo, declaraciones del ahora candidato republicano Donald Trump, la desaceleración China y en otras tantas marrullerías –como diría mi abuela- lo cierto es que todos los que somos ciudadanos de a pie, seguimos aguantando las burlas oficiales con respecto al cada día más imposible aumento de los salarios mínimos.

Alfonso Navarrete Prida, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que de Trabajo y Previsión Social no demuestra nada, anunció que “no existen las condiciones para que pueda haber un aumento a los salarios mínimos”.

Los argumentos oficiales para justificar lo injustificable, son la volatilidad del tipo de cambio, la caída de los precios del petróleo, el aumento de las tarifas energéticas y el recorte presupuestal.

Sin embargo y en contraparte, el precio de la gasolina subirá a partir de este 1 de agosto, por lo que los “afortunados” que tiene automóvil, además de no poder circular en la prestigiosa CDMX, pagar tenencia, placas, fotomultas, parquímetros, estacionamiento y propinas para los “del trapito”, ahora tendrán que pagar más por la gasolina para poder circular –cuando los dejen-.

De seguir a ese ritmo, el salario mínimo no podrá ver ningún tipo de incremento decoroso para la clase trabajadora, por lo menos durante lo que resta de este sexenio, ya que días atrás ya se ha anunciado que a finales del presente año, o sea en Diciembre, habrá un incremento fuerte a las gasolinas ¿Otro?.

A los tan lastimados salarios mínimos, -que realmente son más que mínimos- no les queda otra más que la eterna espera, ya que si los aumentan “el aumento en la #inflación podría ser verdaderamente catastrófico para el país”

Lo “casual” del caso es que en días pasados había estado circulando una campaña en radio en donde se nos decía que como lo salarios mínimos ya no se iban a usar como referencia para la aplicación de multas, “ahora sí” iba a subir.

Situación por demás ilógica, ya que si el salario mínimo no sube, no es debido a la relación que tienen con las multas. Otra burla de los mensajes publicitarios del gobierno que aprovechan la incultura de la población para justificar sus acciones.

Mientras tanto y para “no crear un país caído en la desgracia debido a nuestra solicitud de aumento”, sigamos viendo y viviendo como en cada ida al mercado o mínimo al super, las bolsas salen más vacías o menos llenas –depende del estado de ánimo en el que ande uno al momento de las compras.

Es nuestra obligación como mexicanos “no presionar al gobierno” para no quitarles el sueño de cómo seguir “haciendo negocios” con este pobre país, tan pobre para muchos, pero que da excelentes resultados a las cúpulas del poder.

La iniciativa privada a través de Juan Pablo Castañon, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, apoya la declaración del Secretario del Trabajo, para no aumentar el salario mínimo, “pobres empresarios” no podemos presionarlos con nuestras ideas locas de querer vivir y comer mejor. #Familia #México