Hay optimismo en el gobierno del estado de Jalisco, donde según sus cuentas no sólo se tendría para procesar y convertir en polvo los sobrantes de leche diario que hay en la región de Los Altos, pues además ya se encontró cliente para los 560 mil litros diarios que habrán de transformarse en las plantas deshidratadoras que se construyen en Lagos de Moreno y Tepatitlán.

Pese a que hasta hace unas semanas había una gran incertidumbre en cuanto al destino de más de 600 mil litros de leche fresca ordeñada de vacas en Jalisco y que no encontraban comprador, debiendo sus productores malbaratarla o dejarla que se echara a perder, ahora las autoridades lucen optimistas y aseguran que esos problemas se acabarán muy pronto en el estado, líder nacional en producción de lácteos.

La solución para esos excedentes lecheros se vislumbraba con la puesta marcha de una planta secadora en Lagos de Moreno, la cual tiene más de un año construyéndose y ha recibido millonarios recursos para su terminación.

Sin embargo las instalaciones no serían suficientes ni accesibles para gran parte de los lecheros de Los Altos, por lo que se decidió en días pasados otorgar recursos a un particular en Tepatitlán para que haga otra planta en este municipio y de esta manera ofrecer a los ganaderos de esta zona otra alternativa para el secado de sus leches.

Se anunció una inyección de ocho millones de pesos a Lagos para terminar de una vez por todas la planta que ya tiene meses construyéndose y seis millones a un empresario en Tepatitlán para que haga una dentro de sus propiedades y sea él quien la opere, lo que no ha sido bien visto por algunos productores que esperaban que el gobierno ofreciera los recursos a una cooperativa y no tener que recurrir a un particular que cobrará por sus servicios pese a haber recibido dinero público.

En unos días dos secadoras

Sin que se haya extinguido la polémica del todo, Héctor Padilla Gutiérrez, Secretario de Desarrollo Rural en Jalisco señala que la planta secadora de Tepatitlán iniciará operaciones en agosto, con una capacidad de deshidratar hasta 260 mil litros diarios de leche, mientras que la de Lagos arrancaría en septiembre y procesaría hasta 300 mil litros al día.

Tras el reciente recorte que hizo Liconsa de compras a productores de Jalisco, 600 mil litros diarios de leche son los que no encuentran mercado, pues ninguna otra empresa láctea los compra al tener cubiertas sus cuotas de adquisiciones o bien por preferir traer producto importado de países lejanos y más barato.

Y aunque Liconsa ha comprado menos leche a productores jaliscienses desde principios de año, Padilla Gutiérrez asegura que la leche en polvo que se procesen en Lagos y Tepa será adquirida por la misma paraestatal, “tenemos un acuerdo con ellos para que así sea”, señala el funcionario estatal.

También y de acuerdo con el titular de Desarrollo Rural, se llegó a acuerdos con al menos tres empresas privadas para que aumenten sus compras a productores del estado.

En el papel ya está resuelto todo para los ganaderos de Los Altos, pues el gobierno no sólo les está ayudando con la construcción de plantas de secado, ya que además se lograría que Liconsa y empresas privadas vuelvan a comprar la leche que dejaron de adquirir. Falta ver que en verdad se cumpla lo que tanto se está presumiendo y que lo gastado por deshidratar el producto y lo que se obtenga de su venta resulte beneficioso y no siga dando pérdidas a los ganaderos. #Crónica Jalisco