En varias oportunidades se ha mencionado sobre los beneficios sensoriales al escuchar la “Sonata para dos pianos K 448” o el “Concierto para piano Nº 21” de Mozart. Sobre las ondas beta, alfa, theta y delta que genera nuestro cerebro al recibir algún estímulo sonoro que active alguna de ellas. De los sonidos cotidianos de la naturaleza que desarrollan estímulos en las personas llevándolos a modificar su estado emocional y sensaciones. Esas sensaciones provenientes de sonidos estimulantes condicionan al cerebro a estar en el estado adecuado para generar, resolver y reajustar cualquier pensamiento o información de una forma más adelantada que el promedio.

Algunas teorías y técnicas que emplean el sonido como herramienta para el desarrollo cognitivo ayudan a mejorar las capacidades, la percepción, la memoria, la atención, establecimiento de analogías y el desarrollo creativo. Entre esas herramientas que puedes atreverte a poner en práctica, encontramos:

Efecto Mozart

La Universidad de California desarrolló una investigación sobre los efectos al escuchar la “Sonata para dos pianos K 448 de Wolfgang Amadeus”  que escribió cuando tenía 25 años, en 1781. Los resultados del estudio arrojaron que la pieza aumentaba hasta nueve puntos el factor espacio temporal del intelecto de un grupo de 36 estudiantes a los cuales se les aplicó la prueba. Este efecto duraba 10 minutos y los ayudaba a resolver con agilidad problemas matemáticos y de razonamiento.

Hemi-Sync®

Son grabaciones de bits y sonidos que activan las ondas cerebrales Alpha (denotan una actividad mental de relajación), Theta (estado de calma profunda) y Delta (estado de sueño profundo). Estas ondas reducen y adecuan la actividad mental propiciando mayor facilidad en actividades o habilidades que se desee potenciar como: la memoria, la reflexión, meditación o la generación de nuevas ideas.

Estas teorías como la Hemi-Sync® o el tan conocido efecto Mozart, seguramente llevaron a diversos académicos y estudiantes a continuar con la investigación sobre el efecto de la música y el sonido. Sin embargo, no solo los sonidos armoniosos estimulan al cerebro, especialistas afirman que el “ruido ambiental” es una tendencia con aceptación.  

Es el caso de una investigación hecha por la Universidad de Columbia Británica y la Universidad de Chicago, donde concluyeron que "un nivel moderado de ruido ambiente es propicio para la cognición creativa", 46 estudiantes se convirtieron en la muestra para la investigación que denominaron "Estudio de la Experiencia Restaurante". Estudio que expuso a pequeños grupos en mesas para comer, sometidos a sonidos de ambientes en espacios de ventas de comida y cafés, arrojando como resultado que “la identificación de ruido ambiental y señales ligeras en nuestro entorno físico afectan el pensamiento creativo y el comportamiento humano”.

De allí que, en algunas ocasiones, en momentos cotidianos como ir conduciendo, tomando una ducha, cepillando tus dientes o sacando a pasear al perro, te encuentras con esa solución a ese problema que tenías sin resolver o puedes encontrarte con una idea innovadora .  

Si no nos concentramos en una tarea que ocupe tu mente al 100%, se puede conseguir ideas asombrosas. Escuchar sonidos de fondo de la actividad de una cafetería, sus charlas, los sonidos de las mesas, los utensilios y todo su ambiente distrae un poco, pero da apertura a esa habilidad para que fluyan esos pensamientos creativos.

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