Hay tantos hombres como mujeres que tienen celos enfermizos a tal punto de llegar a coartar la libertad de su pareja.

¿Qué sucede con aquellas personas que tienen celos enfermizos y no pueden controlarse?¿Cómo hacer para no tener celos?¿Hasta qué punto la otra persona puede aceptar a la persona celosa? Una cosa es llamarte una o dos veces al día a tu trabajo, pero otra es cuando te llaman cada hora para saber con quién estas.

Estas personas que son celosas, no pueden vivir si no están detrás de la persona que aman, todo este actuar en que por cualquier cosa hace un mundo e inclusive hasta llegan a teatralizar, es porque no son seguras o seguros de sí mismos.

Tienen miedo de que no les quieran. Necesitan sentirse queridas, sentir que ellos son el centro de atención.

Amar no es necesitar, la persona posesiva siente celos percibiendo como que si alguien se acerca a su pareja, sea familiar o amigo, lo ven como una amenaza hacia su propia pareja. No pueden ver que alguien pueda abrazar, besar o charlar a su pareja, por ejemplo. El miedo al abandono, a la pérdida los frustra de tal manera, que es más fuerte que ellos.

¿Qué hacer entonces? A menudo piensa que amar es necesitar y no es así, es amar sin hacerlo dependiente a toda hora.

La persona celosa cree ser el único que puede darle amor, comprensión, colmar las necesidades del otro, nadie mejor que él pero no es así, en realidad cualquier cosa hace saltar a la persona celosa, insistimos en que es su propia inseguridad porque se siente inferior aunque diga que no.

La persona celosa debería pensar por qué fue elegida como pareja entre un sinfín de mujeres u hombres. Deberían pensar en sus propias cualidades, en su carisma, en su propia forma tan particular de ser. Por lo general si pusieran en práctica todo est,o no se sentiría tan infeliz en su propia vida.

La persona celosa no es feliz, siempre imagina cosas que no son, haciéndole la vida un verdadero infierno al otro que convive con ella. Deben aprender a amar sin obsesiones. #Psicología