El gran diseñador Macario Jimenez era un hombre que no sabía decir que no, siempre servicial, atento, daba todo a los demás sin pensar en sí mismo, pero un día despertó y dijo: basta, ahora ejerceré mis derechos como ser individual, único e irrepetible. Nadie se fija en tus derechos, ellos solo exigen sus propios derechos. Ahora me toca a mí.

La autosuficiencia es importante en todo sentido. Nos permite actuar por nuestra cuenta y llevar la vida como queremos sin intromisiones de ningún tipo. Una persona independiente, es en definitiva, libre y valiente, va siempre en la dirección que desea, y por ello, tiene muchas posibilidades de éxito y de realización personal.

Entonces, ¿por qué no todo el mundo es autosuficiente?¿por qué siempre hay alguna atadura que nos impide vivir como deseamos? La razón es la siguiente: vivimos en sociedad y por lo tanto, necesitamos a los demás, no solo para sentirnos queridos y acompañados, sino también para obtener su ayuda. Y para conseguirlo debemos pagar un tributo: ceder parte de nuestra libertad. En el trabajo, con los amigos, en nuestra vida en pareja, es necesario ser flexibles para lograr una buena convivencia.

Esto no quiere decir, sin embargo, que debemos renunciar a ser quienes somos por complacer a los que nos rodean. La clave está en encontrar el equilibrio entre la independencia personal y la entrega a los otros, ya que tan perjudicial es tratar de hacer siempre lo que deseamos como someternos constantemente a la voluntad ajena.

Reconquistemos nuestro derecho de ser quienes somos

Si tu empeño por ser aceptado por los demás, te has visto obligado a renunciar a ser tú mismo/a recupera tus derechos. Por ejemplo: confía en tus capacidades. Algunas personas no se atreven a actuar por su cuenta por pensar que no están lo suficientemente capacitadas para hacerlo. El temor a fracasar no solo los paraliza, sino que hacen que deleguen sus decisiones a los demás. Para librarse de este yugo, hay que atreverse a actuar, perder el miedo. Otro ejemplo es el superar el miedo al abandono. Los demás deben apreciarte por lo que eres, no por lo que les puedas dar a los demás. Satisfacer a los demás, dejando los propios no es una buena estrategia. Tú no eres sirviente de nadie, la sumisión no es buena. Y por último: No te sientas culpable de nada. El aprender a decir no es bueno en muchos casos, defiende tus derechos. #Moda #Psicología