Si bien la probabilidad de que el asteroide choque con la Tierra es de una entre un millón, China proyecta enviar una sonda al bólido para conocer mejor sus características.

Un grupo de científicos pertenecientes a la Academia de Ciencias de China ha diseñado un proyecto astronáutico para que el asteroide Apofis- el mismo que pasará “cerca” de nuestro planeta en el año 2036 -, no choque contra la Tierra.

Lo anterior fue dado a conocer por el diario «South China Morning Post», en su versión online. Los científicos tienen pensado hacer llegar una sonda espacial hasta el asteroide Apofis, con el propósito de obtener muestras para conocer mejor su composición y así intentar el desvío de su trayectoria. Es importante repetir que el riesgo actual de que colisione con la Tierra en el año 2036 es mínimo.

Descubierto en el 2014, el asteroide Apofis atrajo el interés de la comunidad científica por la probabilidad existente de que se impactara contra la Tierra en abril del 2029. De suceder lo anterior, sería un evento catastrófico para nuestro mundo, por las dimensiones de la roca. Se calcula que, de chocar contra la Tierra, Apofis generaría una explosión equivalente a 20 mil bombas atómicas. Esto no ocasionaría la destrucción de la Tierra, pero sí de varios cientos de kilómetros de territorio alrededor del impacto.

Estudios posteriores revelaron que la probabilidad de impacto era menor a lo calculado inicialmente. Pero si el asteroide no chocara con la Tierra en el 2029, los astrónomos piensan que su trayectoria podría verse alterada ese año, debido a la gravedad terrestre. De modo que en su siguiente visita, en el 2036 podría elevarse la posibilidad de impacto.

Se sabe que es de una entre un millón la probabilidad de que esto se presente, pero aun así, para prevenir y no lamentar, un equipo de científicos chinos han elaborado un plan para lograr el desvío de Apofis y así erradicar la amenaza. La primera fase del proyecto consiste en enviar una sonda espacial que aterrice en el asteroide, con el objetivo de conseguir datos precisos del mismo. Después, y de acuerdo a los materiales que tenga el bólido, se enviaría una vela de unos 10 kilogramos de peso, que utilizando el viento solar, desvíe la roca.

Es una propuesta de elevada complejidad técnica, en especial por la incógnita relacionada con los materiales que integran Apofis. Por lo anterior, además de la Academia de Ciencias de China, también están estudiando el tema científicos de Rusia, Europa y los Estados Unidos.