Su posición estratégica y su conexión con el resto de órganos vitales hacen que el corazón sea el motor de nuestro organismo. Sin embargo, y a pesar de que los factores genéticos juegan un papel fundamental, descuidarlo nos predispone a un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Aunque la esencia de la dieta mediterránea incluye el consumo diario de frutas y verduras, no seguimos un patrón alimentario cardiosaludable adecuado, según la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición y distintos estudios que lo demuestran. Esta situación exige un replanteamiento y fijarnos unos hábitos adecuados que nos sirvan como escudo protector frente a un infarto cualquier otra patología cardiovascular.

De forma generalizada, las grasas están presentes en muchos alimentos que comemos y su elevado consumo constituye un riesgo para nuestro corazón. Pero no todas las grasas son perjudiciales. Las principales enemigas de nuestra #Salud cardiovascular son las saturadas, presentes en las carnes rojas, los embutidos y las grasas" trans" (bollería industrial, precocinados, etc.) Las organizaciones sanitarias recomiendan tomar un mínimo de cinco raciones de fruta y hortalizas al día, y preferentemente, al natural. Numerosos estudios han demostrado que las personas vegetarianas padecen menos enfermedades cardiovasculares que las que no lo son. Ello se debe a que el consumo regular de las carnes rojas y procesadas puede provocar esas dolencias, por lo que puedes sustituirlas por pescado. Los expertos aconsejan tomar de dos o tres raciones a la semana, una de ellas como mínimo, de pescado azul. Los frutos secos, ricos en ácidos grasos Omega 3, también reducen considerablemente estas dolencias. Toma 25 gramos al día, cinco veces por semana.

La sal ya sabemos que es nuestro enemigo. El excesivo consumo de sal al día, debería ser de 6 gramos según la Organización Mundial de la Salud y de media se consumen entre 10 y 12 gramos, lo cual es un factor de riesgo esencial para la hipertensión, una de las principales causas para sufrir una enfermedad cardíaca. Tener los niveles de colesterol y triglicéridos altos también favorece el desarrollo de estas dolencias. Además de condimentar gran parte de nuestros platos con cloruro de sodio (sal), muchos alimentos, sobre todo los envasados y los precocinados contienen esta sustancia en dosis altas. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Padres hoy