El mal de Parkinson ocasiona la muerte de determinadas células cerebrales, principalmente las relacionadas con la coordinación y el movimiento. La enfermedad ocasiona que los pacientes tengan problemas para caminar, moverse y temblores incontrolables. Las neuronas usan un químico cerebral denominado dopamina, que ayuda al control del movimiento muscular.

Cuando se presenta el Parkinson, las neuronas encargadas de la producción de dopamina mueren paulatinamente. Al carecer de dopamina, las células que regulan el movimiento no pueden mandar mensajes a los músculos y eso hace que resulte complicado controlarlos. Este problema empeora de manera lenta con el paso del tiempo. Aún no se sabe qué causa el desgaste de tales neuronas.

Investigadores suecos han comprobado que, las células madre, pueden ser usadas para recuperar los daños que ocasiona el mal de Parkinson en el cerebro. Esta ruta de desarrollo científico abre la posibilidad para la creación de futuros y efectivos tratamientos. Se trata de un paso positivo en el tratamiento del mal de Parkinson, aunque sigue sin existir una cura para tal enfermedad. La estimulación del cerebro y los medicamentos son recomendables para el alivio de los síntomas, derivados de una rápida pérdida de células nerviosas, en específico, las encargadas de la producción de dopamina. Esta última sustancia se relaciona con los estados de ánimo y el movimiento.

Experimentaciones recientes llevadas a cabo con roedores, han constatado que, inyectar células madre en el cerebro de los animales- tratados de manera previa hasta conseguir un mínimo nivel de dopamina-, ayudan a restaurar los daños cerebrales causados por el Parkinson. Y si bien aún no se han efectuado experimentaciones clínicas de esta clase en neuronas de pacientes humanos, los científicos involucrados en la investigación consideran que pueden tener listos los ensayos en el 2017.

El profesor asociado de neurobiología del desarrollo y regeneración, Malin Parmar, declaró que se trata de un gran avance en el campo de la cura del Parkinson y un escalón más en la ruta hacia sofisticados ensayos clínicos. El uso de células madre embrionarias, en cierto sentido, es mejor que cualquier otro tratamiento, puesto que resulta más sencillo conseguir las numerosas células necesarias para el trasplante, luego de haber sido cultivadas en los laboratorios.

Por su parte, Arthur Roach, director de investigación y desarrollo, dijo que, esta investigación, se proyecta como un paso clave en la vía para comprender cómo es que las células madre pueden propiciar el desarrollo de futuros tratamientos para atender el Parkinson. #Salud