¡Qué difícil es encontrar docentes con vocación, pero también qué difícil es ser docente!. Somos pocos y nos alcanzan los dedos de la mano para contar a los docentes con vocación; pero también hay otra parte que se embarca en ese difícil pero hermoso desafío.

Muchas veces las personas juzgan a los o las docentes que eligen esta profesión porque si faltan les pagan igual, porque tienen vacaciones pagadas, porque solo trabajan cuatro horas, etc.

Pero ser maestro es todo un desafío para aquellos que estudiamos esa carrera. La docencia actualmente implica muchas cosas, no sólo enseñar. Debemos aprender a resolver y a hacer cosas que no se veían ni se necesitaban antiguamente. Esto es, parece que se ha olvidado que el aprendizaje viene desde la casa porque los padres son los primeros maestros de un niño. Y en el colegio se siguen formando. Pero los docentes de hoy somos: maestros, consejeros, madre y padre de esos estudiantes que año con año vemos crecer y formarse; les ayudamos con las tareas, los apoyamos con los problemas que tienen en casa con su familia, etc., pero ¡de eso se trata ser docente!: de ayudar.

Los maestros somos y hacemos un poco de todo. El niño suele confiar en nosotros, porque somos los que les escuchamos atentamente, por eso, es un desafío constante ser docente hoy en día, pues aparte de todo eso, nos enfrentamos a la carencia de infraestructura de los colegios donde trabajamos, a la pobreza constante de las familias, a la violencia tanto en las casas como entre los jóvenes y nos preocupamos y enfrentamos al abandono escolar de los #Niños y jóvenes mexicanos, que son el futuro de nuestro país.

Muchas veces los maestros somos juzgados a la mala, la gente se olvida que también somos humanos y piensa que si un docente falta es porque lo desea. No es así. Puede faltar a su trabajo por salud, por problemas con algún familiar como: un hijo, esposo o padres que no estén bien, o porque deben ir al hospital a hacerse estudios. La mayoría de los docentes jamás faltaría a su tarea porque sí.

Además, a diferencia de otras profesiones en donde las vacaciones están para descansar, en la docencia sirven para reflexionar sobre lo que pasó el año anterior y sobre lo que próximo año les deparará. Cada grupo es diferente, así que se debe pensar en los niños que se recibirán, y debemos comenzar a planear clases diferentes a las del año anterior. El docente no trabaja cuatro horas, trabaja en el colegio y en la casa corrigiendo, preparando notas, preparando la clase para que los niños aprendan una determinada lección.

El gremio magisterial es y será de atención pública y mediática siempre. Los profesores de este México contemporáneo son de retos y de problemáticas constantes. Se sienten orgullosos de haber elegido esta hermosa carrera. La satisfacción viene cuando el niño ya hecho hombre, te agradece con los años por lo que ha logrado a lo largo de su vida, y esa es la mayor satisfacción que un docente puede tener como recompensa. #Padres hoy #Educación