Aquella sesión parlamentaria parecía que iba a ser tan aburrida como todas las demás. Los participantes bostezaban con descaro ante una proyección, en pantalla gigante, donde se sucedían uno tras otro, diversos discursos políticos. Pero, de pronto, se armó el revuelo. En la gran pantalla y ante los atónitos ojos de los aburridos parlamentarios tailandeses, la imagen excesivamente subida de tono de una mujer acabó con los bostezos durante los escasos segundos en que la fotografía tardó en desaparecer.

Había que guardar la compostura, por el qué dirán y se produjo la hipócrita indignación. Una vez suspendida la sesión, aunque es de suponer que, ese día, muchos hubieran querido alargarla, se exigió una investigación de tan sorpresivo incidente. De cualquier modo, la protagonista de la foto no quedará en el anonimato. Uno de los parlamentarios, en un acto reflejo sin precedentes, grabó y colgó el vídeo que circula por las redes.

Habremos de creernos lo que afirma el portavoz del Parlamento. Él está seguro de que el incidente se debe a la proliferación de los hackers informáticos. El objetivo, ahora, es identificarlos y darles el castigo que, tal vez, merezcan. Tailandia no ha sido la única protagonista de tales hechos. En el año 2010, los habitantes de Moscú asistieron a la proyección de un film para adultos, que tenía lugar en una gran pantalla publicitaria, colocada en pleno centro de la ciudad. Aún recuerdan los embotellamientos en el tráfico y el gran desconcierto que ocasionó en cientos de personas.

Me imagino la escena. En Suecia, un presentador de noticias de televisión, allá por el año 2006, cumplía su trabajo, inocente de lo que ocurría a sus espaldas. En una de las pequeñas pantallas colocadas tras él, se venía sucediendo una escena de contenido exclusivamente para adultos en toda regla.

Los ministros de la India, no se andan con chiquitas. A principios de este año, tres de ellos fueron sorprendidos mientras disfrutaban de videos de este género, a través de sus móviles. Fueron destituidos de sus cargos, sin la menor compasión. Nunca sabremos qué es lo que ocurre realmente, en esas reuniones donde se juegan el futuro y el bienestar de todo un país. Y es que, hay que comprenderlos, se aburren tanto. #Internet