A más de cien años de que la ciudad de Londres se conmocionara por una ola de brutales asesinatos, atribuidos a "Jack, el Destripador", el enigma acerca de la identidad de este famoso criminal sigue abierto y no parece tener visos de solución. Durante todo este periodo, más de cien personas han sido mencionadas como sospechosas de haber cometido los asesinatos atribuidos a este psicópata. De entre ellas, sobresale el célebre escritor Lewis Carroll, además de un nieto de la reina Victoria y numerosos médicos y carniceros.

No hace mucho un investigador aseguraba haber resuelto el misterio sobre la identidad del delincuente, por medio de minuciosos análisis de ADN. "Jack, el Destripador" privó de la vida a por lo menos cinco prostitutas de Whitechapel y la fría crueldad que se evidenció a través de estos crímenes ha hecho sobresalir a este asesino en los anales de los homicidas seriales de todos los tiempos.

En esta ocasión es el detective jubilado Trevor Marriott quien asegura haber resuelto el misterio acerca de la identidad de "Jack, el Destripador", aunque en este caso de una insólita manera. De acuerdo a Marriott, el asesino serial más enigmático de la historia no existió, puesto que los asesinatos que se le atribuyen tuvieron que ser realizados por varios individuos diferentes.

El ex detective analizó toda la información del caso para elaborar una tesis en temas criminalísticos y al estudiar los asesinatos con modernas técnicas de investigación llegó a la conclusión de que nunca existió "Jack, el Destripador". Más bien, su identidad es una creación del periodista Thomas Bulling, en una misiva que estaría firmada por el propio Jack y que se hizo llegar a Scotland Yard, con el propósito de conseguir información exclusiva acerca del caso.

Marriott, en sus pesquisas, propone algunos de los probables autores de los homicidios atribuidos a "Jack, el Destripador". Por ejemplo, uno de ellos es el marinero alemán Carl Feigenbaum, quien estuvo en la capital londinense durante los días en los que se cometieron los crímenes y que a la postre fue ejecutado en la ciudad de Nueva York por haber degollado a una mujer. Marriott en su investigación también halló que en otras de las urbes donde habitó Feigenbaum se dieron homicidios de características similares a los de "Jack, el Destripador" que nunca fueron aclarados.

Pero no todos los asesinatos de este homicida -a quien los especialistas en criminalística de la época señalaban con nociones de medicina o conocimientos de carnicero- son coincidentes con los métodos de Feigenbaum. Por lo anterior, el ex detective Marriott afirma que no es posible que todos los asesinatos fueran realizados por un mismo individuo. En todo caso, ya sea producto de la imaginación de un periodista en busca de exclusivas o un asesino serial que realmente existió, la identidad de "Jack, el Destripador" continúa siendo uno de los grandes enigmas de la historia.