¿Cuánto ha durado tu matrimonio? ¿Aún no estás casado? En cualquiera de los casos, te vendrá bien tener en cuenta varios aspectos que, o bien, pueden hacer de tu relación algo duradero o, por el contrario, efímero.

Parece ser que los noviazgos de menos de tres años tienen un 61% más probabilidades de que su matrimonio se vaya al traste. Tras el noviazgo llegan los planes de boda, los anillos, la celebración, el viaje de novios y un sinfín de preparativos que suelen traer muy de cabeza.

El científico Randal Olson llegó a unas interesantes conclusiones tras leer los resultados de las investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Emory, en Atlanta, por Hugo Mialon y Andrew Francis, toda vez que, con el objetivo de detallar los factores más significativos que conducen a un divorcio, se pidió la colaboración de 3 mil parejas casadas.

Uno de los primeros factores señalados en el estudio fue la importancia del aspecto físico de los contrayentes así como la relevancia del valor de los anillos de boda. Si su precio resulta muy elevado, más probabilidades de divorcio a la vista. Curioso, ¿no?

Pero vamos un poco más allá. Es importante que, previamente a la boda, la pareja se siente a hacer números dado que, si sus ingresos anuales no alcanzan los 125 mil dólares y se quedan tan sólo en menos de 25 mil, fracaso asegurado. Ya quisiera yo ganar siquiera la cuarta parte.

La celebración del evento ha de ser por todo lo alto pero que no suponga un gasto excesivo. Un poco difícil, teniendo en cuenta que para asegurar parte del éxito en el matrimonio aconsejan que el número de invitados sea mayor de 200 ya que, el 12,5 de las parejas que optan por una ceremonia discreta e íntima corren mucho más riesgo de divorcio. No olvidar que una estimulante luna de miel es imprescindible para correr muchos menos riesgos de fracaso.

Estos estudiosos han olvidado la llegada de un bebé a la #Familia al que habrá que propiciar atención y amor filial. Esto, a veces, puede llegar a despertar celos en uno o ambos miembros de la pareja.

Pero, estarán de acuerdo conmigo que una cosa son los estudios y otra muy distinta la realidad que viven millones de parejas. Particularmente, la experiencia me dice que si bien puede resultar importante la economía, el físico, la celebración y demás, la convivencia es la que determina el éxito o el fracaso. Ese hombre o mujer que, en principio resultó atractivo y con dinero, de pronto puede convertirse en un@ perfecto desconocid@. Mucho cuidado.